miércoles, 23 de enero de 2013

2 veces mercedes



EL BUEN TEXTO LITERARIO se reconoce porque:

- Capta la atención del lector
- Lo hace pensar
- Lo conmueve
- Suena bien
Todo empezó  en un foro de discusión sobre música progresiva de los 70; ese verano particularmente no tenía muchas cosas para hacer en las tardes, especialmente los domingos. Esos días eran terriblemente pesados hasta el hartazgo.

Siempre me han gustado las mujeres excesivamente blancas, de pezones rosáceos, pensaba si tiene los pezones con esa tonalidad, así también serian sus vulvas...
Para mí, a mayor despigmentación, más limpio podría percibir el aspecto de su sexo...era una extraña fascinación, pero valida al fin y al cabo.
Visualizaba un día llegaré cansado a casa, quizás harto del trabajo, o de soportar a algún necio, ó al tráfico, ó a la gente y lejos de ser mimado y me acerquen las pantuflas o un rico jugo de naranjas recién exprimidas, ese buen hijo, abnegado no sería más que un mozalbete avispado, y me pediría, casi exigiéndome, algún dinero para lo que sea, con alguna argucia.

Alucinaba con los ojos cerrados, que lo único grato de ese momento, será saber que en esa futura noche, su madre sería mía, tendría a esa mujer generosa, con pezones rosados, y de carita linda, lista para mí, sin suegras, ni explicaciones, ni tener que negociar con nadie, incluso me encantaría verla llegar de hacer compras, con algún escote pendejo...o deleitarme sabiendo que podría verla por años, afeitarse las axilas, aun mas blancas, esa sola idea me consolaba demasiado.

Ronny, me visito un domingo caluroso de enero, por esas casualidades nos reencontramos fuera de las aulas, hacia apenas tres semanas, nos hicimos inseparables again, solíamos hacer música en mi casa con guitarras de palo y un gastadísimo cajón español que era de su propiedad.

No se por que extraña razón trataba de ocultar su repentina frecuencia a los Cybers, no era de mi incumbencia   pero   sabia  que  lo  hacia para chatear con Keren su enamorada chiclayana. Yo solo deseaba seguir tocando esas canciones viejas de Marina Monte, pero Ronny la cagó.
-Solo es media hora, además ella quiere verme en Web cam, hazme la taba.
Que huebada pensé yo, esas fucking camaritas jodidas, sin nitidez, con las cuales apareces un robot de movimientos torpes, estroboscopios  e insufriblemente insoportables.
Miraba su cara de gusto, almibarado, dulzón de estupidez, pero era mi amigo, había que sobrellevar la vergüenza ajena, me aposté unos audífonos, conecté todo para poder aislarme, oyendo alguna buena banda de jazz latino, en una pagina bien bacán de World music, que me recomendó Lucho Otoya y que nunca le hice caso hasta ese día y tenía toda la razón “el pavo” (así le decía yo y algunos patas más). Encontré un foro de discusión sobre Floyd, me tentaba debatir con esa gente que defiende a sus grupos favoritos hasta morir, como talibanes de la camorra, quería joder, darles la contra, lograr que pierdan la paciencia en torneos interminables de frases inútiles, intercambios insípidos de terminología muy marciana, muy suya...No pasó mucho tiempo para lograr sacar de quicio a un chileno (para variar), traté de abandonar el foro, las cosas se estaban poniendo agresivas, me iba, cuando arremetió contra mis insolencias, una tipa que argumentaba sólidamente, parecía muy preparada, quizás  una nerd, una de esas que solo logra salir  si su hermano la invita, pagando las entradas con su propia plata, pero, al contrario, no cesó de atacarme con total desparpajo, arrogancia y crueldad, fue delicioso, delirante, me encantaba como limpiamente, dejaba mal parados cada uno de mis expuestos y cargados argumentos, como protegía su preferencia por el rock progresivo, me resultó irremediablemente inolvidable, su Nick era Mercedes...
-“Por que no sales y haces deporte...Bla, Bla, Bla, vete a buscar a tus amigos...Bla, Bla, Bla, que haces metido como madre”...

Mi vieja detestaba cuando me pegaba todas esas tardes viendo esa carita, esa actriz española, hermosa de 17 años, eterna enamorada de un tal Pancho en esa serie, el patita que por ser pobre era expectorado por su Colla, una sarta de niños bien, mediterráneos, bronceadazos en esa costa azul francesa...no podía estar mas templado de alguien, como lo estuve de esa chiquilla, que hoy debería tener casi 30, nunca supe que paso con ella, ni Google ni Wikipedia, era infructuosa toda búsqueda, esa serie era de los 80 mas o menos, tenia hermosos ojos azules, carita suave, como la mayor de las hijas del tío Ingalls, todos la llamaban Merce, era delgadita, de senos pequeños, nalgas planas, firmes, de infinitas piernas blancas y cabello marrón bien clarito... resultará aun mas raro, pero desde ese día me esforcé por la idea obsesa de casarme con una mujer que llevara por  nombre: “Mercedes”.

Había pasado varios minutos cavilando, que decirle a esa venezolana, mas aun me alucinaba, si quizás ella, tendría algún parecido a la chiquilla de la serie española, era absurdo pensar algo así, OK, pero no perdía nada, solo imaginándolo, en el foro esperaban alguna respuesta del notable antipático en el cual me había convertido, pero todo lo que hablaba, esa supuesta erudición mía, la obtenía de paginas de críticos, con el único afán de joder, lo poco que sabía yo de Floyd, era que al oírlos me aburrían a muerte, con esas cadencias y compases que nunca acababan, que los Floyd hicieron un discaso llamado “El lado oscuro de la luna”, que compré un polo negro estampado, solo por que no hallé uno de los  MAIDEN  que si me gustaban, los Floyd  para mi eran una gran mamada.
Una gran vergüenza me invadió, como una chica, quizás una adolescente podría abrumarme con esa defensa férrea por sus ideas, y que hacia yo esa tarde gastando mi dinero, mi tiempo en conversaciones sin provecho alguno para mi , dejando en claro mi intolerancia hacia esa gente, que de manera natural y respetable defendían y compartían esa inclinación que yo no era capaz de valorar, mucho menos respetar quien era yo?, por que tenia que meterme en sus vidas, por que tenia yo que azuzarlos hacia la discordia.


Harto de cuestionarme, iba a salir del foro, pensé esta tipa me va arremeter a insultos de la peor forma, no le daré el gusto, pensé  en salir de la sala sin avisar, pero ella tomo la iniciativa, dijo: -
-¿Tienes msn?
Gire para ver a Ronny,  quería saber si ya saldríamos de ahí, pero seguía en su cháchara interminable. Agarré el celular, mis llaves y me fui.
En casa parecía estar hundido en una constante: Martirizarme
-¿Por que no le respondí?, ¿Qué hubiera sucedido si le proponía chatear lejos del foro?
Me sentí tan tonto, tan pequeño, lo común era que olvidara el incidente, saberme inquieto, salir por ahí olvidando el asunto, decidí firmemente no volver a saber nada del tema, ni cuestionarme sobre la chica ó aquella serie española de televisión. Horas mas tarde me hallaba dando vueltas con movimientos frenéticos desparramando las frezadas, sin conciliar el sueño. Imaginaba y jugaba con la probable cara y cuerpo de mercedes, me decía debe ser morocha de gran trasero, por que yo sabia que muchas de ellas son así, incluso de hablar raspado, aguardentoso, fuerte, nariz ancha y fea, de enormes tetas y modales  nada refinados   venia a mi cabeza la idea fija que quizás seria hermosa, de piel suave, de hablar escueto pero profundo, que leía a Sábato o a Borges, me inventaba palabras que le diría, hasta me invadían imágenes  de como seria aterrizar en Venezuela, que tendríamos profundas platicas en algún café, y que hacerle  el   amor  seria   la  cosa   mas  bella  que  jamás  viviría, detestaba la idea de estar preso de un transcurrir diario  entre cabinas y Cyber, además caminar bajo el sol, no  me  gusta  para   nada,  menos   esperar  a  que  se   desocupen algunos de esos lugares para nada cómodos. La sola idea de intentar conocer a alguien por la red, solo por que tenía la absurda, la loca idea que podría parecerse a la niña de la serie me perturbaba, hablaba conmigo mismo, me reía, me dije, si hoy no llega Ronny por la tarde sin llamarlo por fono y me pide que lo acompañe al Cyber, dejare la locura ahí, me enfocaré en escribirle a Evelyn mi ex, que por esa época estaba certero de lograr volver con ella, era bella, pero no me llenaba, en fin era mucho mejor que iniciar solitario el nuevo año…

-Parece que Ronny no vendrá, quiero que venga, si no viene en media hora, me iré solo, pero no iré al centro, ni cerca de aquí, no quiero ver a nadie cerca, quiero una súper cabina, limpia, con gente que no escuche la melosa, chillona y desagradable cumbia, o mas aun unas cabinas con buenos  audífonos, sé  que  en  san Andrés  cerca a la U.N.T. hay un lugar con un súper sonido…Y hay una chinita coqueta que atiende, es siempre amable, huele rico y usa siempre los jeans muy apretados.
Yo se bien que el amor consiste en la amistad incondicional y el sexo es sólo una prolongación traviesa y a veces fugaz de esa amistad…pero estaba obsesionado por descubrir a esa muchacha, que lejos de ser amable, fue cruel, incisiva, pero esa osadía me impactó, tenia la certeza y la fe necesaria para saber que esa manera de hablar, le pertenecía a alguien a quien yo debía conocer.

  

- El nombre de tu Nick es como el  tuyo ¿en la realidad? ... pausa larga,
Volteo y miro a todos lados, la chinita se mira las uñas como sin fueran a extraviarse, no hay respuesta, entran un par de flacos, una hora le dicen a la chinita, quien se incorpora de su aburrimiento, les cobra y les dice la 3 y la 6, no hay respuesta, creo que me iré…
 -Si es mi nombre, ¿donde vives?,
 -Soy de Perú,
-¿Y que haces?, ¿siempre entras a ese foro? Por que no te he visto…
-No, entre solo por pasar el rato.
-Lo que escribiste era plagiado de la pagina de vectorika, cierto?
-si,
- ¿por que lo hiciste?
Callé un rato…pensé en cerrar la ventana y acabar con la historia.
-No te preocupes, no le diré a nadie.
-No me importa si lo haces, igual no entrare mas a ese foro, no me gusta  Floyd, del progresivo solo me gustaba Rush.
- OK, fresco...
Pensé  que  me  había llamado  sinvergüenza, pero me aclaró luego, que así decían cuando querían decir que permanezca tranquilo o sin problemas, respecto a algo…
La charla se hizo amena, tanto que gaste dos horas y media en esa chica, en vano pedí que me enviara fotografías, me dijo para que?, no hago eso, supe que trabajaba como vendedora en una tienda de discos, cerca de una plaza llamada los mangos en san Cristóbal estado de Táchira, a ocho horas en bus desde caracas, esto es muy cerca de la frontera entre Colombia y Venezuela.

Desde ese día nos hicimos insustituibles, hablábamos de diferentes temas, incluso una de las cosas que mas nos atraía era hablar de narrativa latinoamericana, de cómo la visión de algunos autores era afectada por las últimas posturas de sus gobiernos frente a la situación bélica en oriente medio, y la inseguridad en general, me resultaba increíble poder hablar de todo con alguien que parecía hecha en un molde solo para poder entenderme, ya no me importaba ni su cara, ni su cuerpo, ni si tenia o no dinero, solo me importaba poder hablar con ella y que nunca falte la energía eléctrica, contratar un servicio de telefonía fija solo para hablar con ella, ya no era suficiente la red, ahora se me hacia imprescindible  oír su voz cada día mas, era una  situación compulsiva y tremendamente adictiva, ya no quería solo hablar en la red, quería mostrarle mi mundo, mis canciones mis escritos, mi lugar, trabajé mas solo para tener el máximo de banda en casa, ya no salía, solo platicaba con ella, mi mundo se cercó por decisión propia a ella…

Como era posible que una vendedora de discos tuviera tanta sapiencia sobre los mas inverosímiles temas, por su hablar mas bien parecía pertenecer a una familia de exclusivas costumbres, quizás su familia tuvo dinero, pero algo paso y ahora todos deben poner el hombro, o es una de esas niñas rebeldes que se puso un tatuaje en la nalga y su viejo hizo un desbande que la hizo desistir de volver a casa y ahora vive sola por su cuenta.

Esta tarde le pedí por favor que venga mas temprano…haré todo lo posible por sacar toda la información que pueda, necesito saber más…
Coloque con mucha minuciosidad todo en su lugar, había ripeado el pulse de Floyd para que ella vea que me interesaban de alguna manera sus gustos, instale un micrófono Sony especial para este tipo de comunicaciones, me preparé unos canelones con queso derretido, y unos cojines para hablar acostado sin usar el teclado casi para nada…

Miraba  el reloj en el celular y ya habían pasado 10 minutos de la hora pactada, miraba fijamente la pantalla, deje un mensaje instantáneo  donde decía Salí a comprar algo espérame…todo eso para no demostrar según yo algún tipo de desesperación que me delate, la verdad estaba alteradísimo, necesitaba salir y saque al perro para que corra un poco en el parque cercano…lo peor pensaba yo mientras la cola y la cabeza enorme de mi perro se movían zigzagueando, es que ella no ponga el mismo interés en mi que yo ya puse en ella, que ella me trate como el amiguito cibernético de la red, era lo que mas me podía estresar, yo quería ser lo que ella era para mi, insustituible, un proyecto importante en mi vida, además ella no sabia pero, toda esa inversión de colocar en mi casa el servicio, los tramites con gente del barrio para poder dividir los gastos, el mismo hecho de permanecer en casa siempre atento a sus comunicaciones, en fin era todo un rollo, toda una absoluta inversión de tiempos y espacios…habían pasado ya 20 minutos y hasta el perro quería regresar a casa, cosa por demás rara en Tauro, el calor de enero lo hacia todo aun menos soportable, cuando regrese, tenia el salva pantallas activado así que de un sopetón abrí, y no había nada, busque un email o algo así en mi bandeja de entrada, y tampoco había nada, no existía alguna señal de ella…
No me quede, luego de ducharme y cambiarme con absoluta paciencia, como para dar tiempo a que quizás llame al fono fijo, o envíe un email, pero nada, así que Salí, llegue al cine, sin ningún apuro, trataba de no pensar en alguna posibilidad del por que no llego a la cybercita, odiaba la palabrita pero era lo que era…
-¿que película?
-¿Perdón?...
-¿que película va a ver?,
-quiero boletos para todas…
son 4 funciones seguidas hasta mas de medianoche, las quiere todas?... -si, eso mismo
-tiene tarjeta,
-no tengo,
-¿quiere una?,
-quiero mis entradas,
fui muy cortante, pero solo quería que el día pase, compre dos croissant de jamón y queso, una coca cola grande y dos chocolates, vi la momia dos, en la cual me dormí la mitad por que detesto a Brendan Frazer, una de animales en 3d y las otras dos fueron tan malas que no valen la pena ni mencionarlas…cuando Salí me reconforto mucho la plaza de armas, era hermosa, hacia frío cosa que me encanta, por que amo usar chalinas, di varias vueltas a la plaza, recordaba a mis amigos, especialmente a Pedro Diez Canseco con quien teníamos charlas entrañables sobre literatura, espero que donde esté se encuentre bien, también miraba el monumento donde había un tobogán pequeño donde mis viejos y yo nos divertíamos cuando tenia unos 5 años, las mejores fotos de nosotros tres, que tiene mamá en su sala son de ese lugar, y jamás volví a ver la caras mas relajadas y alegres como las de ellos en ese tobogán de piedra y granito, parecía que sus risas se quedaron a vivir para siempre en esa época y desaparecieron con mi edad.

Estaba pensando en no darle mas importancia a ese tema de la venezolana, lavaré el servicio, bajare algunas películas francesas de Internet hasta el fin de mes, y devolveré todo, sacaré toda la información que pueda para mi y se acabó, sólo me quedaré con Internet, pero lo demás se va.

Llegue a casa y no miré el ordenador ni de reojo… caminé de frente, alimenté al perro, fui al baño, hice lo que debía hacer, me lavé los dientes, tomé un libro de la mesa de noche y entré a la cama.

Me hizo bien ir al cine, las películas fueron malas, pero el ambiente espacial, el olor a brisa de esa zona de la ciudad, el helado gigante de vainilla con saúco al llegar, y mirar a tanta gente caminando apurada en lugar de disfrutar o relajarse en el mall, que se yo, quizás con miles de problemas peores que los míos en sus cabezas... me hizo pensar en momentos mejores, definitivamente necesitaba ese aire en medio de todo este frenesí...ahora sé que mañana será un día bacán y diferente.






Parece ser un chico agradable, pero su insistencia me preocupa, me asusta a veces con su vehemencia al hablar, no quiero repetir mas historias fallidas, ni actos platónicos, suficiente tuve con fijar mis ojos en Octavio, el bajista de panda, el tonto grupo ska de mi hermano José, jamás debí confundir las cosas, jamás por una bonita voz, ni toda su parafernalia de el “carita tierna y bonita” ó sus gastadísimas pretensiones de Casanova...al diablo con eso, además para empeorar las cosas, Helio dijo en la cena que Julián solo es “un peruano”, que la tía Elena leyó en una respetadísima revista de actualidad, unas crónicas de Juan Pablo Meneses con especializadas estadísticas sobre la violencia contra la mujer en el hombre Latino y concluyó que los peruanos y ecuatorianos son pegadores, haraganes, re brutos además de indios...ella estaba segura que todos esos casos de aquel programa peruano de televisión, aquel de Laura Bozo sobre cosas terribles y golpes eran todos ciertos, insistía en medio de la burla de mis soquetes hermanos que me llevaran a un especialista por que seguramente algo andaba mal en mi cabeza, por creer que ese peruanito “Julián” valía algo la pena, desafió a Helio a prohibirme todo acceso en casa por vía telefónica o de cualquier modo, me enfadé mucho, pensé que lo ultimo que faltaba en mi vida, era una relación cibernética a distancia y precedida de tantas ideas locas, prejuicios y estupideces, propios de mi familia.
También concluí lo poco justo que sería para Gabriel mi entrenador (quien me hizo la tenista que ahora soy) y más aún para mamá que yo tome alguna mala decisión. Mi gorda había puesto todo de sí, ella no me ha insistido más en seguir con la ingeniería, se ha resignado y me apoya en todo, incluso me ha defendido con papá cuando dejé los estudios en stand by, no soy precisamente una estudiante modelo como otras, que saliendo del liceo ocupan una de estas vacantes estatales, se que son el justo premio a los que año por año de la secundaria, se esforzaron para tener las  necesarias calificaciones, como yo, nunca tuvieron un abuelo como el mío ex-canciller de su país, ni dinero suficiente para pagar la universidad privada de sus sueños, pero yo tenía un padre insoportable al cual debía aguantar, de hecho ahora creo saber por que  razón se caso con mamá, por que ninguno de mis tíos lo estima, porqué lo acusan de tener otra...ya saben.

Sé que la enseñanza en la UNET es una de las mejores de Sudamérica, mucha gente viene de todos lados a hacer su carrera aquí, algún puente para luego acceder a Stamford o a la UNAM, sé que me la estoy jugando, pero sé que Helio, es una de las principales benefactoras y la contralora general, Y si la familia no hubiera regalado las 36 hectáreas del terreno, el gobierno jamás hubiera logrado darle esa capacidad geográfica, ni yo ni mis dos hermanos, podríamos terminar con honores una carrera universitaria en la UNET, si no fuera por la plata, por esa misma plata.

Yby es mi mejor y única amiga, ella dice que ningún hombre menos un Cyber novio vale tanto la pena como para arriesgar todo lo ganado, justo ahora, intentó empatarme a un estudiante de intercambio, un boricua guapísimo, pero todo resultó en vano, era un chamo cabeza hueca, insípido y aburrido, se la pasó toda la cita hablándome como surfeaba, cuantas acrobacias había aprendido en su ultimo viaje a Maui con sus amigotes de la prepa.

Ella insiste en que resultará algo improbable que yo llegue a algo con “el peruano” no me gusta como lo dice ella, con ese tonito muy suyo, que yo conozco bien cuando entona así, sé que no lo hace por mal, que tiene miedo por mi, pero suena peyorativo diría yo, ya se lo he dicho, se llama Julián, dile Julián, con todo lo que se viene, los viajes, las ausencias por los campeonatos, como entraré a Internet, a que hora, primero iré a Valencia, luego Maracaibo y a finales de junio volaremos a Sao Paulo y sé que el premio es enorme, más importante para Gabriel que para mí, pues su mujer tendrá mellizos, dijo que si gano subiré 15 posiciones en la ATP, que una conocida marca de raquetas me hará su imagen por todo un año y que ganaré mas de cincuenta mil dólares sin contar  aquello que vendrá por publicidad, así podré seguir mi carrera en España, sin pedirle nada a nadie, menos dar concesiones a mi padre y adiós al patán de Chávez con su mierda de gobierno, adiós al  aburrimiento  de  una ciudad pequeña  y alejada, ahora bienvenidos los conciertos, los parques enormes, los nuevos amigos y toda la cultura. Desde que estoy metida en la PC, no he pensado en entrenar, no he ido al gimnasio y ya no puedo seguir mintiendo a Gabriel, se ha esforzado demasiado en mostrarles a mis padres que yo puedo hacer carrera y me ha conseguido algunos sponsors importantes, mas aun con el fragor de los últimos momentos en esta etapa chavista. Quiero vivir en Madrid más que nunca y nacionalizarme. Yby tiene una prima con un piso enorme cerca al parque del ángel caído, podemos vivir las tres, sin problemas.

Pero no puedo evitarlo, pienso en todo lo que él me dice, en sus ojos, me gusta cuando canta, como hace todo lo posible para que yo me sienta cómoda, se esfuerza mucho por hacerme reír, recuerdo como me habla con esa seguridad, con esa ambición suya, me devuelve aquello que pensé no estaba mas, que pensará Juan cuando tenga que decirle, quien soy, que dirá Helio, ni pensar con todo esto de su previsible divorcio con papá, no creo estar ayudando en nada, aunque nadie lo extrañará, siempre ha sido un tipo distante, malhumorado, nunca podré entenderlo.

Ella pasó toda la tarde tumbada en la cama y miraba constreñidamente el ordenador, tenia el cabello muy liso y dorado, la piel exageradamente blanca, al punto que los veranos eran el peor castigo, usaba cremas humectantes frecuentemente, para evitar todas las quemaduras del sol, especialmente luego de participar en alguna competencia deportiva, ella era compulsiva, siempre realizaba las mismas  compras,  la  misma  obsesión  a  comprar ropa interior de una misma tonalidad de beige, detestaba usar tangas pequeñas o bikinis, compraba pantaletas a manera de shorts muy ceñidos y siempre de algodón, admiraba a su nana con una devoción melancólica, pues ella había criado a su madre y a ella con sublime atención, oía solo a “Floyd” siempre recuerda como a los 16 años se fugó de casa con Yby para ir a caracas en bus, para verlos en vivo, como gastaron todo en el sambil comprando camisetas y todo tipo de chucherías y souvenirs. Cada vez que esta preocupada se plancha el cabello repetidas veces, por rubia en el liceo la llamaban “monita” Es muy parca para hablar, tiene un amor profundo por los perros, siempre que halla uno por la calle lo acoge en un terreno que tiene cercado cerca de su casa, ahí pasaba sus momentos difíciles, consolada por su nada, cuando veía las furibundas reacciones de su padre con Helio, hace 7 años posee una doberman negra gigante llamada Kumba que ama como a nadie, tiene los ojos de un celeste muy profundo, siempre le dice a Yby, como le hubiera encantado ser morena de ojos negros azabaches, no habían pasado mas de 3 años desde que fue escogida para postular a ser Miss Táchira, pero inventó una enfermedad rara por que no le interesaba nada de eso, siempre tuvo éxito con el sexo opuesto, desde sus compañeritos de aula primaria, hasta algunos no tan jovencitos de la universidad, la mayoría de amigos que frecuentaban su casa para ver a sus hermanos, terminaban siempre mirando sus entrenamientos con Gabriel, esperaban esos enérgicos golpes, que inevitablemente dejaban ver sus calzones, quizás por eso, ella decidió  usar siempre shorts bajo la pequeña falda, estaba cansada de soportar conversaciones inútiles, insinuaciones, harta de saber bien, que la mayoría se acercaba para servirse de ella, como una especie de trofeo, apartarse del típico galancete capaz de saberse seguro de conquistar a la más bonita, la única que jamás le abrió las piernas a nadie, la virgencita, la monita, la chica mas adinerada de todo pirineos, la del cuerpito de sirena.
Solía pasear sola ó con Yby por Plaza Los Mangos, y le encantaba mojarse con las lluvias intempestivas de las tardes, pasadas las 4, trabajaba en Discolandia, la tienda mas nice y concurrida de la ciudad de Táchira en el exclusivo Barrio Obrero, solo originales y de exagerados precios, la dueña es la prima de mercedes Elena Oquendo Santander, una de esas que siempre tienen algo que decir.
-Te noto rara merce, que te pasa, peleaste otra vez con tu papá? No le hagas mucho caso, cuéntame como va Sarita (la esposa de Gabriel).
-Recuerdas al chico que conocí por Internet...
-Pero crees en esas gastadas...?tu?
-¿Por que te ries?
-Me parece ingenuo, una pérdida de tiempo, conocer gente pendeja y mentirosa, que se inventa historias o identidades, hay mucho haragán metido en eso, que se yo...

-¡No!, Es distinto, trabaja  en publicidad, me ha enviado sus trabajos he visto su blog y es compositor, lee mucho, se le oye honesto, tiene un perro, habla de  el  como si fuera su familia  como yo, pero está en Perú y no es muy lejos...pero no sabe casi nada de la verdad...no sabe casi nada de mi, le he engañado en casi todo, cree ciegamente en mi, tanto que me asusta, casi me hago pasar por otra persona...mientras el se muestra demasiado abierto conmigo.
-Pero, entonces por que lo haces, por tu papá, tienes tu  dinero, puedes independizarte ahora mismo si lo quieres...
-No dejaría a Helio ahora, tu sabes como están las cosas en la casa, ella aún cree en que todo se va a arreglar, además no es solo eso, tendría  que  empezar  desde menos cero, en casi todo, pero cuando no se de el, lo extraño, sobre todo sus palabras y su voz.



No es fácil para nadie, no creo que ella este bien, hemos discutido últimamente por tonterías, la noto rara, alterada, detesto no poder preguntarle, pues nunca habla de sus cosas, debo tener paciencia, pero siento mucha incomodidad por como se fue de nuestra ultima charla  anoche, lo se, me canse de revisar, me canse de mirar el ordenador y dar alguna prioridad a las cartas de mercedes.

Me dedique todos esos días, que resultaron larguísimos, a dar largos paseos y a leer, salía a caminar con el perro por las tardes, y solo por las mañanas, me resultaba una terapia trabajar afanosamente, pero en estas circunstancias no era capaz de concentrarme, había hallado un parque preferido, no muy lejos, estaba todo verde como me gusta, tenia en el centro una especie de escenario donde había artistas callejeros y estatuas vivientes, odio el feo color marrón de la tierra seca, me parece triste y horrible, por eso busque un lugar como ese, sin esa tonalidad por ningún lado, Llevaba conmigo un libro de crónicas policiales de Roberto Bolaño de mas de cuatrocientas paginas y decidí acabarlo antes del fin de semana no quería pensar en nadie, menos en la inubicable venezolana, me sentaba tranquilo a esperar que toda esta extraña situación pase rápido, además en el césped junto a un molle que me daba sombra podía ver chicas correr y sus cuerpos en movimiento me disipaban la mente, por su parte el perro gozaba en estos paseos corriendo de un lado a otro, en sus recorridos miraba hacia todos lados como un loco, me buscaba incesante, volteando su enorme cabeza siempre hacia mi como para no perderme de vista, como si tuviera alguna idea de lo que me pasaba por dentro ante la escasez de buenos amigos mientras miraba como un viejo y peludo perro blanco acompañaba a una pareja de ancianos ropavejeros en tanto calor, casi seguro que esas costillas endebles no durarían mucho, me percate de lo afortunado que era tener a Tauro conmigo, no solo me acompañaba si no también se afanaba con mohines para alegrarme de manera leal en los momentos mas complicados.

Una mano alzada de un hombre rollizo flameaba frenéticamente desde lejos, saludándome, era un amigo que no veía en años, me sonreía y luego se acerco:

-¿que haces por aquí viejo?
-nada traje al perro a que estire las piernas
-¿cual es el tuyo?
-aquel que esta cerca al hombre de camiseta roja-pero si tiene una cabeza de coliseo  jaja
-que ha sido de tu vida, ¿sigues con la música?
-si, pero me dedico a la publicidad, hago spots para la TV y diseño, ya ha pasado buen tiempo...y ¿tu?
-bueno luego de trabajar en el crucero, me casé con una colombiana tengo dos hijas, mira aquí están sus fotos, la mayor nació en Pereyra, cuando conocí a mi mujer tenia una agencia de viajes, así que ahora juntos pusimos otra aquí, cuando quieras, solo  buscarme, toma mi tarjeta...
-tienes alguna oferta por ejemplo para caracas?
-por supuesto, muchos peruanos viajan a Venezuela, no te imaginas la cantidad de gente que tiene familia allá...
-ayer me llego una oferta de aeropostal imagina ida y vuelta por 299 dólares, te imaginas, mas barato que ir a Cusco...es increíble.
-pues si, casi no lo puedo creer.
-vas a viajar a Venezuela por algo en especial, mira con lo de Chávez?
-si, iré por asuntos de trabajo...
-bueno solo llámame...con gusto te daré otro descuento más, jaja...

Fui tras el perro, me despedí, pensaba mientras caminaba mas aprisa, la loca idea de pisar suelo venezolano, me causaba desasosiego. Me detuve un momento para ver la felicidad de Tauro saltando con una perra negra como si estuvieran en un paraíso especial. Una inusual sensación de tristeza me invadió el espíritu, pensé si decido irme quien lo cuidara?, quien lo sacara por las mañanas?, esa carita de felicidad se le va a borrar sin fecha de caducidad?.
Esta vez las dos caras de la moneda siempre me darán cruz. Todo lo puro de mi fiel amigo no lo volvería a ver en sus pestañas dormidas quizás nunca mas, si viajo no tengo fecha de retorno específica.

Es Martes, tengo un DVD de Amenábar, una botella perfecta de vino, he llamado a eve para cenar algo y ver la película, ha costado muchísimo persuadirla pero ha cedido, vendrá puntual como se lo pedí, he dedicado mas de dos horas para hacerle pasta y una salsa blanca de ajos con crema de leche y berros  que esta buenísima...

-¿alo?  ( Era un numero desconocido y de muchos dígitos, demasiados)
-¿mercedes? hola, no, no estoy ocupado, espera debo cerrar la puerta...dame un segundo.
-¿puedes conectarte?  (Apurada, agitada)

su voz era tenue, como triste, pero a la vez eufórica, solo faltan veinte minutos para que llegue eve, y la charla con mercedes recién inicia, y no había dudas que tardaríamos mucho, habían muchísimas preguntas que hacerle y recibiría otras tantas seguramente, era  imposible  decir no, sabia perfectamente que llamando a eve para cancelar, era un absoluto error, por ejemplo decirle que mi madre había caído de las escaleras, y debía ir al hospital, hasta eso seria inútil, no lo creería, seria la ultima vez que ella permitiese algún tipo de acercamiento, pero estuve esperando esa llamada como nunca a nada, en mi vida.

-alo? que ha pasado, estuve preocupado que paso contigo, por que no me dijiste que sucedía, no tenia donde llamar jamás me diste un numero, cuando yo te di todos los míos.
-necesitaba oír tu voz pero no hablare mucho por que debo salir ahora... te voy a llamar, hablaremos mucho, pero ahora no puedo, entiéndeme, dime que lo entiendes, dímelo.
-Merce OK, pero dime estas bien?

apenas dije eso y colgó, estaba furioso, tenia mucha pasta, mucha crema, una botella de vino y ninguna compañía, así que Tauro no desprecio nada, yo directo a ver el techo de mi habitación, con música de Jorge drexler.

Es muy intenso, no puedo darle el numero de teléfono, no dejaría de sonar el celular, reventaría en llamadas, no es momento, pero me siento muy  mal  dejándolo  así, no lo merece, me debe odiar ahora, me pareció muy preocupado, no se si va a soportar todas estas actitudes raras...su voz me decía que no me podía olvidar, quiero llamarlo  pero no lo haré, hoy es la cena mas importante de mi padre, vendrá toda la gente que necesita para su postulación al rectorado en Valencia.
Helio insistió tanto en lo que debía ponerme, eligió ese estúpido vestido de diseñador, es blanco y se me ve toda la espalda, lo detesto.
-Hay demasiada gente, la mesa esta impecable...
-debo saludar casi a todos,(hubo alguien que se acerco sin miramientos atravesando el salón principal directo hacia ella sin quitarle los ojos de encima).
-no puede ser quien invito a este tarado, José?
-estas muy linda
-gracias, pero no puedo hablar ahora
-espera un momento, por que huyes?
-mira estúpido, suéltame el brazo, o te arrepentirás, yo no huyo de nadie, mucho menos de un imbécil como tu...
-jajá, imbécil? pero que fácil olvidas al imbécil del “conchito”...
No cabe duda, que Octavio es una porquería, ¿como pudo decirme algo así? no me quedaré mas, es el mejor pretexto para largarme de aquí.


Ella salió y nada podía distraerla de su abrupta decisión, ni siquiera las miradas lastimeras de Helio en la puerta rogándole que se quedara la hicieron desistir, Helio sabia bien todo lo que había sentido mercedes ocho meses antes, como estuvo a punto de llegar a los cuarenta y cuatro kilos de peso durante todo el verano,  como  su  propio hermano eligió abogar y comprender a Octavio y no a su propia hermana, todas las lagrimas derramadas de un corazón inexperto, la vergüenza que significo pisar por primera vez un consultorio psicológico por un motivo tan infame, según propias palabras de merce, los eternos insomnios.

Helio jamás estuvo de acuerdo como su única hija insistió, como buscó toda forma de comunicación con Octavio, sin lograr mas nada que indiferencia, conocía bien a su hija, sabia que jamás iba a dar su brazo a torcer, había costado mucho pasar esa pagina como para intentar leerla otra vez, hasta ese momento fue el único muchacho que había logrado hacerla estremecer, resignada pensó finalmente, que ser su propia madre, no le daba derecho a hacerla pasar aquella humillación, sabia que mercedes se lo iba a recriminar justificadamente tarde o temprano y de la peor manera.

Octavio era hijo del ex senador Ernesto Piqueras un político de rancia alcurnia, pero muy venido a menos por un supuesto escándalo sobre trafico de visas, cuando alguna vez fue embajador venezolano en Lisboa, estaba casado con Chantal Affaire, miss Venezuela en la década del 60, hermosa por donde se le pueda mirar, era la verdadera responsable de la notoria belleza del díscolo jovencito de 23 años.

Había sido criado en un ambiente opulento, y era complacido en todo lo que se le antojase, estudió en las mejores escuelas de los países donde era asignado su padre, tenia una vida cómoda y disoluta, pero lo único que logro parar la mano a sus excesos de adolescente engreído, fue el accidente que tuvo en una competencia de regatas en Barinas, donde conoció a josé, el hermano de mercedes. Hecho de ingrata recordación que pudo evitarse si no hubiera estado bajo los efectos de la efedrina.

Salió, miro a todos lados como si buscara algo en particular, la noche iniciaba el recorrido de su manto por el camino largo, deseando que lloviera, y sucedió, marcaba el mismo numero pero colgó antes de conectar…siguió aprisa camino a Tariba, de pronto su andar se hizo lento, no dejaba de gimotear, lloraba profusamente, algunas personas que regresaban a San Cristóbal desde los buses la quedaban mirando sorprendidos pues no era común ver a una chica tan bella caminando sola por aquella ruta en medio de la lluvia, pero a ella nada parecía importarle.

Llego tarde cerca de las diez y busco a yvi pero no la encontró, camino por una calle poco transitada, habían unos chalets que apenas podían verse, fijo sus ojos en unas poncianas coposas, recordaba a la anciana que la crió, la única en la que  confiaba, su nana Beatriz yacía en tariba, su tumba estaba cerca de una ciénaga, hacia mucho tiempo que mercedes dejo de arreglarla y visitarla, su dolor era mas grande que sus deseos de permanecer ahí, cerro sus ojos y hablo con ella. Movía los labios como en una oración silente, quien sabe que pasaba por su mente, cuando los primeros temblores empezaron a estremecerla en medio de la lluvia. Cayo golpeándose la cabeza contra el pavimento, el agua sucia y la hojarasca, rozaban sus labios e inundaban sus manos que se tornaban azuladas por el frío.
Unas luces iluminaron el cuerpo tembloroso en medio del charco, la recogieron llevándola de ahí.

Despertó asustada miraba nebulosamente hacia todo lado, tenia frío, sentía un dolor agudo en el pecho, las paredes se veían inmaculadamente blancas, al punto que pensó estar muerta. Una enfermera alta entro y le midió la presión preguntándole como se sentía pero impidiéndole al mismo tiempo hablar.

Afuera el medico de turno exhortaba acaloradamente a helio, quien solo atinaba a mirar con el animo por los suelos, era la primera vez que el padre de mercedes Abrazaba a helio en años, José mortificado miraba el reloj pulsera que había recibido de Octavio, luego se lo saco y lo tiro a un cesto en una esquina del ala oeste de emergencias del hospital central en la avenida que lleva el nombre del abuelo.
Ivy se encargo de llamar a Perú, pero no tuvo respuesta, atino a dejar un mensaje en el contestador que decía, Merce esta grave llámame, ivy.

Juan ha intentado hablar con Eva y ella ha aceptado un café, le ha dicho que si hubieran hablado antes quizás todo seria distinto, que haría el amor con el una ultima vez como una digna despedida a sus recuerdos, pero que nada mas, le contó sobre un tipo buena onda a quien decía querer mucho y cuanto valía la pena intentar estar con el, Juan hablo de cómo jamás tuvo la oportunidad de demostrarle quien era en realidad y la acusaba de siempre huir de el, de mantener un miedo patético, a lo que Eva solo respondió, es tarde por que ya he huido, por tanto no lo haré mas, pero si no quieres una despedida, dejémoslo ahí.
Era raro pero Juan no sentía realmente nada, ni penas ni apatías como en antaño habría sucedido, solo estaba pensando luego de oír esas palabras, en lo confortable de su cama, lo limpio de sus sabanas con su aroma a nuevas.
Helio se sentía culpable al punto que no dejaba de pedir perdón y no soltaba la mano de mercedes, José dejo el hospital y fue a buscar a Octavio pero jamás quiso recibirlo el diagnostico fue infarto lo cual lesiono de forma definitiva su corazón.
Cuando mercedes despertó pregunto a helio por que estaba en un hospital, pero no le dijeron la verdad.
Ivy le dijo en un descuido y secretamente, que tenia varios mensajes en su contestador de Perú, mercedes escucho  los mensajes y pidió quedarse a solas con helio.

-Mama déjame conocerlo no podré saber jamás si es una buena o mala persona si no puedo conocerlo de verdad.
-Pero mami, es muy peligroso, podrías tener una absurda decepción, y tu padre y yo no queremos que sufras bajo ningún concepto.
-Solo te pido la oportunidad de conocerlo y que también ustedes sepan que están preocupándose de mas.
-Pase lo que pase tu no iras a ningún lado, dile al peruano que venga a Venezuela, convenceré a tu padre, pero no creo que quiera que se quede en casa, hablare con doña Mayra y le alquilaremos un piso en  su hospedaje.
-Gracias helio veras que todo saldrá  bien, pero que le diré a Gabriel…
-Deja que yo hablaré con el, el va a entender, tu sabes que te quiere.
-Lo se mama pero ahora tiene más responsabilidades,
No lo dejaremos solo, Merce, además tu padre estará contento de que no hagas tantos viajes por un tiempo, le hará bien tenerte cerca.
-Mama solo te pido un mes, nada más.
-OK Merce...
Mas tranquila y segura mercedes llamo a Juan, que pensarías si me vienes a ver para mi cumpleaños, en dos semanas.
-Que dices, es una broma?
Mi continua escasez de alegrías me había dado una caparazón de desconfianzas, me dijo que podía ir con ella, que podía estar con ella, que su madre estaba dispuesta no solo a aceptarme si no que también me alquilaría un piso en un lugar cercano a su casa.
Lo primero que hice luego de escuchar a mercedes fue poner el estéreo a todo volumen y me puse a cantar una vieja canción de ac/dc que me encanta, quizás parezca extraño pero así como hay algunas personas que creen en que el destino ya esta escrito, para mi aun todo esto puede ser parte de alguna forma rara en que alguien allá arriba juega a los dados con mi vida, al parecer si fuera cierto esta loca hipótesis este choco lateo ahora juega de mi lado.

Cuando todo estaba mucho mas tranquilo hablé claramente con mercedes, efectivamente cada palabra era verdad ahora tenia que ir a lima, realizar muchos tramites para poder viajar a caracas por que si, los peruanos también necesitábamos visa para viajar a Venezuela.

Mis padres me abrazaron antes de ir por la manga directo al Boeing 747 que me dejaría en el aeropuerto de Maiquetía a las cinco de la tarde  un vuelo de cuatro horas, mercedes me había dicho que quería ir a recogerme, pero helio se lo había prohibido por su convalecencia, iría directamente al aeropuerto de San Antonio (30 minutos en auto de su casa), en la misma frontera de Colombia, cerca de la ciudad vecina de Cúcuta.

Hasta ese momento tenia muchas ideas en la cabeza por que a pesar de las inacabables conversaciones por teléfono que llegaban a durar horas de horas, yo aun dudaba que alguien pueda sentir amor por mi causa usando como medio únicamente un ordenador, en el avión mirando las nubes de la selva colombiana empezaba a tomar conciencia de la aventura que estaba iniciando, pero no reconocía todo aquello que iba a tener que asumir.

Pensé en abordar un avión directo a San Cristóbal desde caracas a las 6 de la tarde es decir tendría tan solo que esperar una hora para estar con mercedes, pero la oficina de aeropostal me informo que no había ningún vuelo a las 6 de la tarde, la única forma mas rápida de llegar a mi destino era esperar hasta el día siguiente y abordar un vuelo a las seis de la mañana, así que debería pernoctar en el aeropuerto con todo mi equipaje o buscar hoteles cerca, cosa que no iba a intentar por todas las cosas que oí en los noticiarios sobre balas perdidas y violencia en la calles por el asunto de Chávez.
Con todos los malabares que hice para guardar mis maletas y buscar donde comer olvide llamarla, fui a buscar una central de teléfonos donde atendía una mujer gigante muy negra, amable quien me indico todo acerca del aeropuerto, donde comprar, donde ubicarme, con quienes cambie unos dólares por bolívares y la llame, antes había oído a mercedes sollozante, incluso algunas veces habíamos discutido de manera fuerte, pero jamás la oí llorar como se  diría con todas las de la ley.
Cuando marque su numero personal, aliviado al fin porque pude prescindir de los larguísimos malditos códigos internacionales, en medio del tono regular de la llamada alcance a escuchar llantos profusos, gemidos lastimeros, no dejaba de llorar, un océano de lagrimas, al punto que me enfadé para hacerla reaccionar pues no sabia que era lo que estaba sucediendo, esperaba emoción de su parte, algo así como alegría y palabras lindas, no tristezas extremas, quien murió? respire hondamente, trate de calmarme pues con levantar la voz no conseguí nada, luego de un breve lapso de hablarle sin respuesta y receptar sus suspiros y respiraciones mas calmadas me dijo que fueron los momentos mas angustiantes que tuvo que vivir en su vida hasta ahora, me dijo que llego a pensar que quizás no viaje, que desistí de hacerlo, algo que no solo me incomodo mucho si no que llego a abrumarme, pero guarde silencio por su estado, también dijo que llego a imaginarme en medio de algo terrible en caracas, en las noticias solo veía tragedias, dijo que debí al pisar tierra venezolana llamarla inmediatamente, por que estuvo al borde del pánico, que no tuvo a quien hablarle o como desahogarse por que sabia bien que le dirían sus hermanos y Helio. Dije en mi defensa con toda la paciencia utilizando todo mi afecto existente en ese locutorio, que solo me había tardado por ubicar mi equipaje que no era poco, le conté como me demoré tratando de hallar cupo para estar con ella ese mismo día, y que fue imposible hallar vuelo, que tenia que dormir en el aeropuerto por esa causa, que temía salir a buscar algún hotel por las calles que por supuesto no conocía, ante tales argumentos comprendió que no fui yo quien la había olvidado o no me interesaba su preocupación, misma que ahora si y de verdad me tenia absolutamente temeroso de haber conseguido una pareja esquizoide o paranoica, y así fuera verdad ya estaba en Venezuela, así que decidí pensar que solo me amaba demasiado y quizás era bueno para mi tener a alguien que sienta algo por mi tan profundamente.
Eran casi las siete de la noche, empecé a sentir hambre, tuve que trasladarme a la parte de vuelos nacionales del inmenso y moderno aeropuerto de Maiquetía en Caracas, pude darme cuenta que el transito era absoluto, y que las mujeres venezolanas eran realmente hermosas.

No sabia que comprar para comer, así que me dedique a mirar a los comensales de un “fastfood” pero no esas franquicias gringas, si no en lugares netamente locales, vi como mucha gente pedía la hamburguesa de carnes con palta en rodajas y abundante salsa de ajo, para beber maltin polar, como no pude aguantar mas, pedí lo mismo y una porción extra de papas fritas, la hamburguesa estaba estupenda, riquísima, esa crema de ajos le daba un sabor sensacional, lo que me pareció asqueroso y tuve que dejarlo al primer sorbo fue ese esperpento llamado maltin polar, era un menjunje horrible, meloso con sabor a café podrido mezclado con chancaca en bola, fue tan asqueroso que debí ir al baño a enjuagarme la boca, al regresar pedí mi salvadora coca cola bien helada, muy satisfecho camine mucho hasta una zona libre de impuestos donde vendían artículos a muy buen precio, fui a la zona de libros, compre una agenda y un libro de Cortázar, casi a la mitad del libro decidí volver a la zona internacional y pedirle a la señora del locutorio que me indique donde podía yo dormitar un rato sin algún peligro, ella no estaba pero su asistente, un tipo obeso de movimientos afeminados gentil en extremo, me cedió un espacio detrás de sus mostradores donde yo podía descansar hasta que ella regresara diciéndome que estaba seguro de su aprobación.

Su nombre era Luis, quien al verme nervioso y preocupado me contó que no era raro ver a pasajeros varados, que ocasionalmente hacían del recinto su hogar, yo tenia una extraña aprehensión el tipo era bonachón y hasta simpático pero yo prefería estar en silencio y seguir leyendo tranquilo, pero el empezó a narrar una historia fascinante habló de un tipo coreano llamado Kim Suo un inversionista inmobiliario y muy reconocido arquitecto en Seúl, lo conoció muy bien, fue una noticia que recorrió el mundo, se  trataba   de   un   tipo   serio  y  cuarentón  que  decidió vivir en el aeropuerto por mas de 6 meses debido a la muerte de su esposa e hija en un desastre automovilístico y que manejo sus negocios desde el locutorio y de un Starbucks en la parte internacional del aeropuerto que dominaba el alemán el chino mandarín y claro el ingles, incluso contaba Luis recibía visitas en la zona de comidas y cerraba tratos en medio de el bullicio de los altoparlantes anunciando llegadas y salidas según eran, yo estaba tan absorto en la historia, que olvide por completo la hora y cuando vi el reloj eran casi las 11 pm. debía regresar por mis cosas y colocar otra moneda mas en mi gabinete, corrí y emocionado llame a mercedes y le dije no se cuantos sonetos de Benedetti, me sentía inspirado, ungido por esa conmovedora historia de lucha y espera, de silencios, ella me oía y me dijo estaré puntual a las 7 am. esperándote con un beso y algo que compre para ti.



El viaje fue sin contratiempos me vestí totalmente de negro un abrigo camisa pantalón y gafas, bebí un whisky y llegue caminaba muy erguido como a la defensiva, eso hacia todo mas sencillo según yo
En ese momento lo que mas me preocupaba era mi equipaje y donde me iba a alojar, mire como la gente transitaba hacia una banda donde las maletas y demás llegaban y uno iba a recogerlas cuando di la vuelta vi a una delgada y muy blanca mujer correr hacia mi, era mercedes y venia rauda al punto que pensé me iba a atropellar me abrazo muy fuerte y me beso entregándome un muñeco al cual llamaba pipo y era un perro de peluche color perla de orejas largas negras.
No dejaba de mirarme tenia unos ojos celestes muy claros casi blancos y me hipnotizaba si se quedaba mirando durante mucho tiempo mis ojos, llego su madre y me dijo vamos hacia la cafetería a tomar algo.
-¿que quieres? Dijo su madre
-una coca cola por favor gracias
-¿como estuvo el viaje?
-bien respondí
Mercedes no dejaba nunca de mirarme, era muy incomodo me agarraba la mano bajo la mesa y me acariciaba, yo estaba aterrado llegue a pensar que quizás era retrasada mental por que no emitía una idea, ni algún comentario solo me miraba como bicho raro y ella como idiota. Su madre dijo:
-vamos a la casa para que te instales y puedas descansar
-Helio almorcemos sancocho, pronuncio ella
Me tranquilice enormemente, por el tono avispado e inquieto como pronuncio esas pocas palabras supe automáticamente que me llevaría muy bien con ella, y si así no lo hubiera sido era tan hermosa que haría hasta lo imposible para ello.
Hasta ese momento era obvio que mercedes no era una vendedora de disco en discolandia ni mucho menos pues el auto donde viajábamos rumbo a su casa tenia chofer y era un bentley del año, que estaba pasando?
Habían mucha curvas y mercedes cambio de color súbitamente de su blancura de muñeca de porcelana con pecas, a un amarillo papel, helio dijo:
-detén el auto
paramos en una zona tipo ceja de selva llena de vegetación y su madre hacia unas llamadas fuera del auto, mercedes me miraba y balbuceaba que no me preocupe, yo me sentía impotente no sabia que hacer, tenia hasta vergüenza de no poder colaborar en nada,
-mami todo va a estar bien
-Señora dígame que esta pasando,
Con un ademán me indico que luego hablaríamos, no paso mucho, se oyeron aspas, un gran viento golpeó las matas, un helicóptero descendió cerca, unos paramédicos hicieron su ingreso sacaron a mercedes y se la llevaron junto a helio, yo en medio de el asombro mas grande, fui transportado a su casa en un viaje angustiante dentro de ese auto de lujo en medio de la selva.





Recuerdo que lo que nos habíamos prometido el uno al otro, claro con insistencia mía de por medio era hacer el amor ni bien yo descendiera del avión, estando ella en cama en un hospital seria imposible. Me dije que hare ahora aquí, no conozco a nadie y nadie me conoce a mi, llego un tipo de casi dos metros y me estrecho la mano, me dijo soy José luís hermano de Merce me dijo helio que venga a recogerte iremos al hospital.
Tome un par de cosas y salimos. La ciudad me parecía hermosa toda llena de áreas verdes con grandes parques para la recreación y algunas de las calles empinadísimas como en san francisco, no hablamos nada yo veía su cara y su expresión era tal que me invitaba a no expresar nada, pero yo si disfrutaba del viaje y del clima.
El hospital llevaba el nombre del abuelo de Merce y llegamos a un ala especial, lo note por las salas, las habitaciones y el aire acondicionado, todo olía a lavanda, me dijo espera, me senté tome una revista y no tardo su madre en llamarme otra vez con un ademán a que me acercara.
-Ella esta bien?
-Merce quiere verte, por favor hazla sentir bien, conversa levemente, no deja de hablar de ti.
-esta bien señora no se preocupe
El que estaba preocupado era yo y no era para menos estaba en un país extraño embarcado en un proyecto de amor y en el cual aun no había podido concertar nada con aquella persona de la cual ahora dependían mis horas…mercedes
Quería salir entrar a un cyber y pedirle a mi padre que me ayude a retornar, quería huir rápidamente de ahí, de la incomodísima situación.
Una mujer bella de piel canela tomaba su mano derecha, mientras ella me invitaba a pasar con voz mustia.
-ella es iveanyi
-mucho gusto, igualmente

Luego del protocolo de rigor ivy nos dejo solos, mercedes me dijo que el medico había diagnosticado una severa anemia y presión muy baja, le dije no hables mucho y déjalo todo así, ella insistió en que al día siguiente saldría de ahí y que iríamos a conocer Tariba tal cual me lo había prometido, me hacía sentir especial estando así postrada y aun pensando en mi bienestar,  me informo que helio había alquilado un lugar para mi y que estaba segura seria de mi agrado, un par de habitaciones en una posada a unas cuadras de su casa de pirineos, yo solo atinaba a asentir con la cabeza y acariciar su gran frente.

Helio entro y ordeno a José que me llevara a instalarme, yo notaba en helio a una madre en extremo preocupada por su hija, como si quisiera tenerla en una urna de cristal para que nada le sucediera.

El lugar no podría ser mejor, las nubes danzan con lo verde de la zona, y cada entrada al lugar tiene olores a jazmín, es una casona grande y de larga data, según cuenta doña Mayra ahí nació uno de los mas influyentes presidentes de Venezuela, era una casa hacienda tipo finca que con el progreso y desarrollo de la ciudad fue perdiendo terreno por venta a los grandes malls y conjuntos de departamentos, pero igual la casona estaba intocable, ella tenia tres hijos Gian Carló, Narso, y junior los tres son enormes en especial junior quien mide 1.90 y pesa 150 quilos es muy fuerte trabaja como chofer y tiene su propio truck de carga a valencia, narso es haragán un tipo sin escrúpulos que vive de las propinas que le da Mayra es un reflejo de su padre que siempre anda en shorts y pantuflas todo el día y come como descocido, el único que guarda afectos por el estudio es el bonachón de jean carló quien estudia ingeniería industrial en la UNET, desde mi llegada se mostró amable y muy atento a mis necesidades.
Mayra era una mujer obesa de brazos fornidos y fofos de tez trigueña y suele cobrar extremadamente caro por cada uno de los bungaloes o cuartos que alquila, dentro de toda la fauna habitante de la pensión de doña Mayra hay una joven que estudia en la UNET ingeniería civil dejo a su pareja dice ella por infiel pero mas tarde Gian Carló me contó que cuando el muchacho supo que estaba embarazada dejo de buscarla y se consiguió una novia colombiana que era un haragán y que llego a golpearla mas de una vez.
Paula tiene mal genio cuando Mayra la apura con los alquileres llegan a decirse cosas muy duras y yo no soporto ese tipo de enfrentamientos.
Cuando pasaba esto agarraba la viola y me podía a componer cerca a la ventana de mi pieza la vista era hermosa podía ver todo Tariba desde ahí los colores la lluvia los relámpagos y la noche estrellada junto a todas las luces de la ciudad.

Helio llamo a mi celular y me pidió que vaya a ver a mercedes a las 8 am del día siguiente, era jueves y su voz sonaba distante y rara.
Mayra me había dicho con sorna que aquella chiquilla que ella había visto crecer era de peligro una sifrinita que gustaba de caprichos y luego se hartaba, que había despreciado a todo novio conocido, me resultaba despreciando decía que no pasaría mucho tiempo para verme regresado a mi país con la moral por los suelos que seria mejor si yo tomaba la iniciativa de dejarla antes que me rompiera el corazón, su sola presencia y su voz chirriante me molestaba tanto que trataba de evadirla al máximo trataba incluso de salir por la otra puerta con tal de no topármela.
Peor aun resultaba encontrarme con el bueno para nada de Narso siempre me decía si tenia unas monedas para llamar a su novia nueva y que le diría a Mayra que lo descuente de la paga de las piezas, siempre le decía que no y siempre me repetía la misma historia patética y tozuda.
Es un tipo descarado con un auto del 63 al cual idolatra, un armatoste que contamina el planeta, estudiaba arquitectura hasta que una novia lo cambio por un primo y el quedo devastado, sin ganas de nada dice el que hasta recuperarse todo le apesta todo esta mal solo sus razones son validas, su mayor preocupación al día es cuantas abdominales hizo, y quienes irán las noches del viernes a bailar en ártica del barrio obrero.
Jean Carló por el contrario es un tipo metódico, calmado inocente para su edad de buenos sentimientos siempre con la mano extendida para apoyar al que la necesite el vive en el primer piso cerca a la entrada me contó en secreto que es para estar lo mas lejos de Narso quien a pesar de haberse criado juntos toda la vida no tolera su presencia.

Me desperté muy temprano tanto que aun estaba azul clarito el cielo, aquel cielo hermoso y despejado, me puse la ropa más elegante que pude, guarde la guitarra en su estuche, según yo mi música podría alegrar el corazón de mercedes, estaba despidiéndome, y ella estaba en la entrada parada agarrando hojas del sauce viejo.

-que pasa? Todo bien?? Que haces aquí, me llamo helio me dijo que vaya a verte temprano.
-lo se tuve una conversación con ella.
Así le llama ella a sus discusiones con su mama.
-que paso?-nada tenemos que apurarnos luego te cuento…. OK

Salimos por la misma zona donde yo veía la puesta de sol desde mi ventana, me di con la grata sorpresa que donde me llevaba era exactamente la zona donde yo divisaba los relámpagos era un valle hermoso era Tariba, me dijo cumpliré con mi palabra, creía yo que estaba hablando de algo a lo que no me atreví a considerar oportuno de realizar pregunta alguna y solo asentí con la cabeza y me dispuse a dejarme llevar.
El camino fue especial, ella amaba la música de un grupo de rock fuerte llamado pantera tanto como Floyd, pero puso Charly García por que piensa que me gusta, la verdad es que ya no tanto. O quizás simplemente no me gusta nada.
El sol estaba radiante, todo alrededor era verde, las casas eran de techo a dos aguas y tenia aroma a fruta fresca, cuando llegamos me llevo a un lugar donde vendían todo tipo de chucherías hippie pero fue para darme una gran sorpresa me dijo dejemos el auto aquí y tómame de la mano, la agarre pero replico toma mas fuerte mi mano y aprieta los dedos, ella detestaba que yo al tomar su mano tenga los dedos abiertos quería que al tomarla cierre mis dedos como abrazando toda su mano, yo por supuesto por el calor no lo hacia pero no quería contrariarla.
Llegamos a una zona bonita con muchas flores y me soltó, se adelanto mientras yo miraba absorto de derecha a izquierda, y me llamo.
-ven, no tardes, mira
Mire una tumba bien cuidada, con un epitafio que decía a la letra, todo puede irse menos lo que viviste con quienes amaste.
-nona el es con quien me voy a casar, un frío me recorrió la espalda, y todo el lugar tomo una atmosfera de seriedad y compromiso.
-cierra tus ojos y ora conmigo.
Mientras tenia los ojos cerrados sin orar, ella tomo y abrazo mi mano fuertemente como diciendo quédate, esto no puede fallar.
Cuando abrió los ojos me dijo ven conmigo, a pesar que las flores aun estaban en buen  estado ella compro el ramo mas grande del lugar le cobraron un ojo de la cara pero eso ni la inmuto, se acerco y con cariño dejo el arreglo y nos marchamos.
Subimos al auto dio una giro leve y salimos raudos de ahí, no dijo una sola palabra solo me miraba y sonreía y eso mismo repitió varias veces hasta llegar a un condominio donde detuvo el coche, sin soltarme la mano me hizo subir una escalera de madera blanca, entro en una habitación se saco toda la ropa incluso sus brazaletes y demás cachivaches y me mostró el culo, no debo escatimar en detalles que era hermoso todo lo que veía, que el corazón se me salía por la boca me dijo ven, hicimos el amor todo el día, hizo cosas conmigo que son inenarrables, quizás hasta perturbadoras para corazones mojigatos y conservadores.
Cuando regresamos helio estaba en la puerta y dijo mami te he llamado toda la tarde, mercedes entro le dio un beso en la mejilla, pero no le dio ninguna respuesta, helio me miro de forma tan rara que aun hoy intento descifrar que quiso comunicarme pero no tengo certeza si fue desprecio rencor o simplemente desprecio, a veces elijo miedo, si es y fue miedo. Mercedes me llamo con la mirada me quede parado y helio dijo pasa para que cenes Julián.
La sensación de apego era agobiante, ella estaba ligada a mi casi de manera sobrenatural, sus miradas, sus atenciones, pero era imposible desear que helio no sepa que estaba pasando, su grácil hija, su belleza imponente su importante niña en manos de un total desconocido, de alguien que no brindaba la seguridad de darle un futuro en una ciudad que le era totalmente ajena y esquiva.

Mercedes no me soltaba la mano y helio no me dejaba de mirar por el rabillo del ojo, mercedes le contó que fuimos a poner flores a su nana, todo estaba bien sentí como helio respiro hondamente y yo pude tragar los sorbos de ese sancocho con menos presión, mercedes me dijo quieres probar “nestee”, le dije no se que es eso y se hecho a reír, helio empezó a retirar los platos de la mesa y envió a teresa a traer algo de abajo, mercedes me dijo es algo que te va a gustar mucho, le dije OK, saco un tarro enorme de lata conteniendo un polvo marrón que mezclo con agua tratada de mesa, pensé me va a dar ese asco que bebí en el aeropuerto, ese maltin polar, puse una cara que ella me dijo prueba, y lo hice y fue muy agradable era un te rico como si tuviera miel con un toquecito de limón o algo parecido tenia mucha semejanza con lo que llamamos aquí cebadita helada la cual me hacia recordar momentos gratos en Perú. Estábamos mirando TV juntos y su madre en un descuido de mercedes me llamo con un gesto de la mano, fui hacia ella y me dijo quiero hablar contigo, le dije OK ella me expreso que no en ese momento que me llamaría para conversar al día siguiente pero que era importante y sumamente urgente.
Dijo a José que llevara a mercedes a comprar no recuerdo bien del supermercado con la buena coartada de prepararme algo y que yo la ayude con unas bolsas que tenia en el auto, mercedes cayo redondita y fue con José, helio me llevo a dar una vuelta no habían ningunas bolsas ni nada.

Al día siguiente creo que no podré señora helio debo cambiar unos dólares urgentemente
“Yo te los cambio” me dijo, le dije que además iba a un Cyber a saludar y dar noticias mías a mi familia,  finalmente la conversación incómoda fue como al mediodía yo estaba totalmente absorto, al reconocer las intenciones de ella, me dije a mi mismo esto solo es de ciencia ficción y en tramas de novelas baratas. Lo cierto es que helio me ofreció dinero para irme a Perú, no tardo en argumentar que sentía un total rechazo a mi persona, que no la entendería jamás porque no soy madre como ella, que tenía planes ya pre-concebidos, que no quería que el padre de mercedes opte por medidas más viscerales y violentas, yo solo atinaba a mirarla, y en ese breve lapso de tiempo intentar visualizar mi vida sin la presencia de mercedes, me decía, la conozco muy poco, sin embargo es muy bella me gusta mucho, trataba de hacer infructuosamente un balance sumario de por qué debería aceptar los argumentos de helio y no los iba a rebatir.
Finalmente para bien o para mal le dije suelto de huesos que no me iría y que quien debería decidir finalmente era mercedes sobre nuestra relación y no ella.
Pude sentir en la piel como mis palabras produjeron un certero golpe en helio y que desde ese momento tendría toda su artillería en mi contra, agradecía al destino que ya haya sido pagada mi estadía en la pensión de doña Mayra.

-OK aquí nadie nos va a interrumpir, seré clara contigo, me pareces un buen muchacho, y hasta quizás lo seas, hasta tu familia sea todo lo que dice Merce, pero no te vas a llevar a mi hija. su padre y yo hicimos todo para darle lo mejor, es una atleta consumada con un nombre Ya ganado, desde que te ha conocido todo es presión baja, anda como boba , no quiere entrenar ni saber nada de sus amistades ni de nada que no seas tu, ¿han tenido sexo? ¡Dímelo ahora!
-señora yo no puedo
-claro que puedes acaso no eres hombre, acaso crees que me trago todo este cuento de tu inmensa bondad, responde a lo que te digo o tendrás a tu peor enemigo en mi.
Como iba yo a contarle a la mama de mercedes que había tenido sexo espectacular salvaje descomunal que su hija practicó “felatio” conmigo como nadie lo habría hecho ni hará quizás jamás, como decirle a una madre tales cosas estaba loca de remate esta mujer, para pedirme respuestas tales.
-señora yo no puedo hablar de cosas como esas, en todo caso pregúntele a su hija.
-Insolente como te atreves sabes que ella no me dirá nada que ella es rebelde y que no llegáramos a buen termino. Pero OK te jodiste conmigo has planteado una disputa en la cual
No importa quienes perdamos pero mercedes no.
Sus ojos estaban llenos de lágrimas pero no precisamente de pesar si no más bien rabia, incontenible ira. Llego mercedes con una sonrisa de oreja a oreja yo no podía decirle nada pensé que lo de helio seria una pataleta de mama frustrada por no tener influencia en una hija que me prefería a mi, bueno eso pensaba yo hasta ese instante,
-vamos a comer mama, que vas a hacer
-mami tengo una jaqueca sírvanse ustedes no mas hay pizza en el horno y soda en la nevera.
Mercedes me miro raro pero al conocerme poco no sabia leer aun mi cara, comimos vimos películas hasta tarde y me fui a descansar.
Cuando llegue a la posada de doña Mayra intente dormir pero solo daba vueltas, la cara rabiosa de la madre de mercedes era evidente en mis pensamientos, era presa del pánico mas efervescente puesto que venían ideas repentinas de mi estadía en Venezuela, sobre como seria la venganza de helio, que probables arremetidas contra mi iba yo a afrontar en un país del cual conocía apenas días.
Era tal mi desasosiego que preferí salir por la ventana y mirar las luces a lo lejos, di la vuelta al zaguán y una voz gruesa me saludo:
-peruano ¿por qué no duermes?
-era junior y me miraba con ojos de querer joderme y hacer chacota de mi le dije:
-faldas junior líos con tu compatriota
-¿sabes lo que es miche?
-no, saco una botella que tenia entre las matas, y me dio a beber, yo no tenia interés de beber nada menos ese brebaje que por la penumbra no podía ver, pero despreciar a junior y sus 130 kilos no era una buena idea, empiné el codo y una lija húmeda y asquerosa descendía, quemando mis entrañas.
-¿al principio quema pero luego entra suavecito? Sentenciaba el rechoncho, asentí con la cabeza y empezó una charla. Me contó que andaba de amores con una mujer casada, que el marido era un tipo que trabajaba lejos y que solo regresaba para follarla, que era una buena mujer, muy trabajadora y que soportaba la situación por no tener otra vía de escape y por miedo a alguna represalia, me manifestó que al principio él la jodía solo porque era una catirita hermosa de buen culo y caderas cimbreantes, ella atendía en el restaurante donde comían los chóferes a Peribeca ( una zona turística cerca a san Cristóbal) que salieron juntos una vez y la embriagó tanto, que terminaron en un motel barato jodiendo como animales, poco a poco la fue conociendo mejor, ahora la había convertido también en su mujer y no la podía dejar, estaba encariñado como un adolescente, él piensa que su deber es estar con ella, a estas horas me dice entristecido debería estar metiendo la cara entre sus pechos y oliendo sus fuertes aromas, pero que en su lugar estaba el marido, poseyéndola o quizás babeando en medio de ronquidos interminables, que lamentaba salir con la carga por una semana sin haberla visto (solo de lejos) solo le quedaba el consuelo de haber hablado por el celular, al oírlo, sus grises palabras y su rostro raído, yo empezaba a sentir algo de alivio por que al menos yo no tenía una situación extrema como esa, yo era dueño de los afectos de Mercedes pese a quien le pese y esos mamotretos de su madre pasarían a segundo plano cuando vea las intenciones serias que yo guardaba para con su única hija, además si ella quería que su hija no viaje a Perú conmigo, bueno no tenia problema, buscaría un trabajo en Venezuela y me quedaría ahí, total ya era grande para enrumbar mi vida, mis padres me apoyarían, y mi perro, bueno lo metería sedado en un avión y lo mandaría pedir…
-¿no me vas a contar tu?
Iba a hacerlo, necesitaba hablar, desahogarme, ese brebaje que desprecié estaba logrando el efecto esperado, de hecho el alcoholo me daba valentía, coraje, esperanza, lo iba a hacer, pero luego advertí que había mucha razón en pensar que doña Mayra era si no amiga, informante de todo lo que yo haga o deje de hacer en esa casa, que contar mis cosas, mis pensamientos como decía mi madre era lo peor, siempre me recalcaba jamás contar con nadie si no era Dios o ella misma, callé y le dije que tenía insomnio por los relámpagos y por el ruido fuerte del agua sobre las tejas, que extrañaba mi casa en Perú, mi barrio y no sé que mas mentiras.
No sé si me creyó pero no pregunto mas, estaba ebrio, yo dudaba que el pudiera conducir semejante vehículo de carga en ese estado, me despedí agradeciéndole y entre.

Cuando llegue, Mayerlin estaba en la sala de estar mirando al vacío, yo no quería preguntarle nada de nada, solo quería dormir así entre casi sin saludar, estaba subiendo y Giancarlo me detuvo y me dijo que había venido el novio de Mayerlin y la había tratado mal,
-por que no bajas y le hablas de la religión y cosas así-
-no es buena idea, quizá solo quiera estar sola ahora-
Tome mis llaves y entre en mi pieza, me tire sobre la cama y tenia un enorme cargo de conciencia, así que odiándome bajé y hablé con ella.
-Hola ¿hace frío no? No me respondía, Miraba al vacío mientras yo quería irme a dormir,
-¿Alguna vez has pensado en tirar todo y largarte sin importar nada?
-Le dije si muchas, pero luego todo pasa,
-¿Que sucedió?,
-Vino el imbécil de Carlos a joderme la vida, dice que ira a trabajar a caracas y que hasta que consiga algo estable no podrá darme nada para Efraín, y yo debo pagar mi cuota de la u, antes del viernes y no se de donde mierda voy a sacar la jodida plata.
-Le dije pero y tus ventas,
-es que no puedo irme sola llevando a Efraín a Cúcuta no es simple,  normalmente dejo al niño con mama pero esta fuera de aquí, se fue con mi hermano y no me responde las llamadas, si quiero lograr la plata debo irme mañana temprano, harías algo por mi? Dentro de mi decía claro que no, ni jodiendo, y tuve que decir si dime, vamos juntos a Cúcuta te pego los pasajes no es caro yo hago las compras y tu caminas con Efraín,
-Pero no será peligroso llevarlo,
-La gente allá me conoce además estaremos seguros comprare en la zona segura, y cosas para sifrinitas, nada de cuidado que dices, bueno le dije, fino eres mi chamo no lo olvidare, llame a Mercedes le dije que iría a Cúcuta, le conté la historia y le pareció genial que apoye a esta chica su comprensión me pareció estupenda.

Giancarlo me llevo a comer según el las mejores hamburguesas de san Cristóbal, y ahí me presento a Alejandro Hemiro, un ecuatoriano simpático de unos 24 años que tenia una negocio en la calle, un carrito sandwichero en una avenida muy transitada camino a barrio nuevo, Giancarlo no paraba de decirle que yo era un muy buen músico que tenia mis propias canciones, que cantaba muy bien etc.
Yo mientras tanto devoraba las hamburguesas generosas y grandes que nos servia Hemiro, el a su vez no cesaba de preguntarme si en Perú todos teníamos problemas de faltas de dientes, y si nos arreglábamos los problemas a golpes. Yo lógicamente le explique que Laura Bosso era un ser vil, despreciable que usaba y pagaba a actores improvisados para generar controversia y etc.
Mercedes me ha llamado por teléfono muy temprano hoy en la mañana y me ha citado para vernos en plaza los mangos, algo que me sorprendió mucho, lo usual seria que la vaya a ver a su casa, pero en fin, paseamos por un mall donde ella siempre compraba incienso, pero al pasar cerca en la calle había un hippie que la saludo con sonrisas, ella se le acerco y se dieron un generoso abrazo, esto me enfureció, me pareció que ella había sido en extremo cariñosa con aquel sucio sujeto.
Dentro de mi salio un ser bajo, mal pensado, mas sucio que aquel hippie, fue imposible contenerme, ella me miraba sorprendida, como tratando de encontrar al hombre del cual estaba embriagada de ilusión, no puedo ser iluso y decir que era amor por ninguna de las partes, pero no hallo nada, solo un pusilánime que le grito en pleno mall mientras la gente miraba atónita, me daba el lujo de tratarle mal como si ella fuera alguien de dudosa conducta, claramente pude sentir como un ser me dominaba, un ser hediondo, torpe y matón.
Ella solo atino a decirme que la siga, como si hubiera sido liberado de ese trance, me di cuenta que había estropeado algo, que nada seria igual, le pedí mil perdones, le dije que no entendía que me había pasado por la cabeza para tener tal proceder, ella solo caminaba y yo estaba atrás como un estúpido.
Fue a comprar el incienso, me dijo que nos veríamos mas tarde, yo no quería dejarla ir, sabia que ella pensaría lo peor de mi, que quizás era el principio del fin, pero ella no cedió, le dije OK si no te importa mis sentimientos, prefiero que terminemos pues nada tenemos aquí, y fue la peor idiotez que pude decir, pues ella dijo OK terminamos subió a un taxi y me dejo parado en medio de la nada.

Algo en mi me decía que la llame, algo en mi me decía que todo estaba perdido, que si no tomaba alguna acción todo el castillo se destruiría frente a mis ojos, llame a su celular y no contesto, insistí varias veces hasta que lo apago. Estaba realmente desesperado intente caminar para olvidarme, hice lagunas oraciones pero nada lograba quitarme el desasosiego, era el fin pensé, y ahora que va a pasarme, que haré no conozco a nadie, lo peor no era eso si no el hecho que realmente ella vivía en mi, la tenia atravesada en mi mente, no sabia si era amor, o era el buen sexo que me daba, o simplemente estaba al borde de la esquizofrenia, pero el frenesí era tal que no podía pensar en otra cosa.

Fui a buscarla a la universidad pero no me dejaron ingresar, necesitaba mas dinero, pero por culpa de Chávez las casas de cambio estaban prohibidas de cambiar dólares, tenia 100 dólares que me urgían en hacerlos bolívares, quería dinero para salir, ver alguna película, comprar alguna chuchería, que se yo olvidarla, pasar el tiempo, y volver a insistir con el celular o tomar el aire necesario para ir a buscarla a su casa sin el temor de que me mande a la mierda.

Cuando en medio de la desesperación vi a un taxista como contaba la taquilla del día, y tuve la idea en la cabeza de ofrecerle mi billete de cien dólares por los bolívares que equivalían, claro sin pensar en el hecho que yo conocía en ese momento el precio real del cambio en todo caso era una presa fácil de que aquel sudoroso chofer me estafe, pero nada me importaba, no pensaba, solo era un autómata desesperado y solo, estaba a punto de abordarlo, el me miro y me hizo un escaneo rápido de pies a cabeza sabia que era extranjero por mi forma de hablar y de vestir, además san Cristóbal era una ciudad de gente o muy negra pero de ojos claros o muy blanca por la cercanía con los inmigrantes portugueses y franceses, y yo era un cobrizo de bemba azambada, me dijo te daré 38 mil bolívares le dije esta bien, una voz femenina que venia de dentro del taxi opuso resistencia, no chamo como 38 mil bolívares, salio del taxi, y me empujo el billete haciéndomelo guardar y le metió tremenda puteada al chofer, fue tal su fuerza de actuar que me quede paralizado, ella me miraba mientras me decía que el hecho de ser turista me hace presa fácil de aprovechados como ese, el taxista por supuesto se retiro en medio de una crisis de nervios de esta muchacha que era idéntica a la fallecida conductora de nubeluz Mónica Santa María sino que era mas alta, tenia unos ojos hermosos y enormes y una sonrisa franca y muy grande, vestía muy bien ella había estado dentro del taxi justo para que la lleve a su destino, pero mi mente estaba tan volada que no percate de eso, me dijo el cambio de 100 dólares es mas o menos 75 mil bolívares, es decir el taxista me iba a dar menos de la mitad de lo que realmente debía, ella me dijo por que tienes que cambiar dólares en medio de la calle, le dije bueno no conozco a nadie, tengo poco tiempo aquí y necesito comprar cosas, las casas de cambio, si lo se están todas congeladas igual que las cuentas en los bancos ese Chávez de fuck……fresco te llevare con mi mama ella te los cambiara con gusto, vamos, y de pronto me hallaba en un taxi con una total ….. Con rumbo desconocido.
La madre de Ladymar era sumamente jovial y divertida, tenia el cabello encrespado y pelirrojo, era amable en extremo, siempre trato que yo me sintiera como en casa, luego pude saber la real razón por que ella se comportaba así conmigo, lo explicare mas adelante, no dejaba de preguntarme las razones por las cuales llegue a Venezuela, y si bien s cierto al principio tanta gentileza me llevaba a ser precavido y hablar lo mínimamente posible, solo esperaba el cambio de mis cien dólares y retirarme.
Ladymar le dijo a su madre: - mama el gringo quiere probar tu sancocho, dentro de mi yo decía a que gringo se refiere porque yo soy cobrizo y da con la bemba de sambo mas bien-, cuando expreso estas palabras me codeo cómplice y traviesa se reía, la señora pilar solo atino a sonreír también, y dijo no te preocupes hijo ella recluta a los extranjeros y siempre los trae aquí, hace poco trajo unos daneses a cenar, y les hizo la misma broma, no hay sancocho pero tengo salchichas con huevo y soda con pan campesino, te parece??, yo asentí, Ladymar era bella, me iban a cambiar el dinero y de paso ahorraría unos bolívares del almuerzo.
La conversación fue increíble tuvimos una química inusual, ambas se quedaron perplejas por la sola idea que alguien había llegado a un país donde no conoce a nadie, donde no tiene amigos, ni familia solo por conocer a alguien creando firmemente en que iba a lograr el éxito en una relación sentimental a kilómetros de distancia, finalmente casi a las 6 de la tarde obtuve el cambio de mi dinero y Salí de ahí al despedirme y entrar al ascensor pude percibir como ella hubiera deseado tener a alguien que haga lo que hice por mercedes, nos despedimos y algo en mi se turbo, la tristeza que se había ido al entrar en ese calor de hogar, de familia se estaba esfumando y dejar a Ladymar en la puerta al levantar las manos y decirle adiós me regreso al estado inicial de ansiedad cuando la vi en aquel taxi. Lo bueno es que tenia sus teléfonos ella me dijo que si necesitaba una amiga podría contar con ella, incluso añadió que no importaba la hora en que la llamase, gesto que agradecí mucho.
Una vez mas volví a mi realidad, llegue a casa de doña Mayra y halle a Giancarlo y le conté mi novedad, me dijo de todo desde cretino hasta torpe, me contó que a la monita es decir a mercedes se le conoce por ser una chica de su casa que el único defecto que le podía encontrar era su exceso de amor por el deporte, de no tener una vida propia, que quizás yo era esa respuesta que ella estaba buscando, pues yo era la otra cara de la moneda aquello que ella jamás podría tener, me dijo que no me desanime, que el y su hermano y su destartalado auto me ayudarían a lograr la ansiada reconciliación.

No me había percatado hasta ese instante que el sexo con mercedes me había atrapado, soñaba con sus senos firmes, con sus jugueteos traviesos y repetitivos con su lengua, con su lencería, con sus ojos hipnóticos, estaba como adicto a ella y nada me devolvía la paz interior, era como si ahora ella era yo y ella yo.

Hemos pasado varias veces cerca de “Discolandia” he bajado y Narso a gritado Hans a voz en cuello, y he visto como la tía de mercedes se ha asomado a la ventana yo tuve que mimetizarme con algunos clientes de la tienda, pero creo que todo fue inútil, hemos salido raudos de ese lugar, de nada serviría que le regañe algo a Narso el entretenido se acordaba como me ocultaba tras los hombros de un obeso cliente mientras él y Giancarlo se reían en el auto.
Cuando todo aparentemente estaba perdido mi celular empezó a vibrar y sonar con el tono de “Iron Maiden” el cual indicaba que era mercedes quien me llamaba, conteste como si estuviera tranquilo pero mi corazón latía como el de un feto a mil por hora,
Alo?? Hola necesito hablar contigo-le dije OK- me dijo ven a buscarme a mi casa mañana a las 8am- le dije está bien un besito y colgó…
Tengo un amigo en Perú que me decía a menudo, cuando viene la mala, se viene con todo, y hacía alusión al hecho que hay etapas de mala racha en la vida de cada ser humano, y en efecto los hechos a partir de esa testaruda y tonta reacción celosa que tuve por la amistad que ella le profeso a aquel hippie en el mall, ahora tenía una nueva oportunidad de redimir mis actitudes, llegue temprano, más de lo que ella me sugirió, espere atento, miraba el reloj y los minutos se hacían larguísimos cuando salía algún vecino me hacia el loco, me daba vergüenza que me vieran esperando solo ahí, luego pensé que cuando alguien tiene buenas intenciones no debe sentirse avergonzado en situación similar, al contrario, es una virtud esperar, mas aun a quien crees amar.
Cuando salió me dio un beso en la mejilla, ya no en la boca, estaba un tanto fría, pero no me fijaría en ello, seria paciente, recordaba las palabras fuertes que me brindo Giancarlo entre ellas, que yo debía ser paciente, demostrar todo lo contrario al papelón que hice en el mall, darle la contra como decía el, tenía que darme la contra a mí mismo.
-No voy a hablarte del tema, porque he derramado muchas lágrimas por eso, pero si quiero que sepas que algo en mí se ha roto, no me gusto verte ansioso, seguirme como perdido, quería que no hablaras del tema, y no parabas de incidir en lo mismo, me enseñaste a que no eres ideal, que quizás no exista lo ideal, me demostraste que te conozco casi nada, y puede ser un error todo lo que hemos vivido, pero como no puedo dejar como algo pequeño que hayas dejado todo allá en tu país para venir a conocerme, vamos a empezar de cero, no insistas, ni me pidas que retroceda en lo que te estoy proponiendo, en pocas palabras quiero que nos conozcamos como lo hace una pareja normal, sin premuras, ni exigencias, quiero que olvides nuestra intimidad, si estás dispuesto a entender podemos empezar nuestra amistad, de otra forma es mejor que regreses a tu país, no te recomiendo quedarte, mi madre es muy rencorosa, y ayer ella y yo tuvimos una larga conversación y entre otras cosas para poder recibirte y tener la libertad de verte me ha conminado a llevar terapia con una especialista que es amiga de ella.
Mientras ella decía todo esto, sabía perfectamente que todo estaba en extremo difícil, que no había podido sacar provecho de la magnífica oportunidad que tuve con ella, que eché por tierra la confianza de ella hacia mí, ese acto de fe increíble y que a ese corazón mancillé. Que su madre tomó ventaja hábilmente y que yo mismo puse la bandeja en mi contra
Está bien le dije, estoy de acuerdo, tenía  seguramente la expresión de tristeza en el rostro porque ella extendió el brazo y me acaricio levantándome el mentón diciéndome, no te pongas triste si te pido esto es por nuestro bien, créeme.
Pasamos una mañana bonita, salimos a caminar me enseño, el barrio obrero, me contó historias de su abuelo, de su familia, y vi como ella se sentía cómoda de saber que yo la escuchaba con atención, sentía como poco a poco se olvidaba de lo que me dijo en la mañana, pues me apretaba las manos fuertemente, y en un momento al tomar helados, le robe dos besos en la boca y sentí como el cuerpo me decía llévala a la cama y haz lo que tengas que hacer.
Esta vez no iba a dejar libre al ser que claramente se, que mora en mi y que cuando se abastece es implacable y no perdona ni asume consecuencias.
Luego de llegar a su casa me dijo: -siéntate voy a traer algo para comer-, fue a la cocina preparó bocaditos, cuando me entregó las botanas sonó el timbre y se dirigió hacia la puerta
-hola-
-Que haces aquí-
-Vine a ver a José-
-No se si esta, -
-igual lo espero-
-regresa después-
Cuando ella intercambiaba estas palabras vi como un pata entro raudo y miro de reojo donde yo estaba, me contuve y trate de hacerme el loco, luego vi como ella fue tras él, después de eso solo oía palabras entrecortadas, seguí viendo la TV pero era casi imposible no oír algunas palabras gruesas, cuando me paré vi como ella empujaba a un tipo alto y moreno con pinta de rockero que no dejaba de sujetarla del brazo con fuerza, me abalancé contra él y nos agarramos a trompadas. Ella gritaba, intentaba separarnos, nos golpeamos duramente y salimos entre empellones y forcejeos hasta el umbral de la puerta, cuando en un descuido el me dio una fuerte trompada en la cara a lo que respondí con un puntapié, en un abrir y cerrar de ojos, cayó por la baranda y fue  a dar al jardín desde un tercer piso, quedando tendido como muerto para sorpresa de todos.
Yo estaba petrificado temía lo peor, ser un extraño, y ahora esto me veía encerrado, con mi vida acabada por una estupidez, mercedes me miraba pálida como un maniquí de porcelana, cuando trate de acercarme entro en la inverosímil escena José y helio quienes no dejaban de atender al sujeto que ya empezaba a moverse, lo cual me alivio, me acerque y heliodora me dijo que me aleje, mercedes quiso decirme algo pero José y su madre la agarraron y le dijeron algo al oído, luego José se acercó y me dijo:
-la cagaste peruano, ahora si te jodiste maldito looser, pequeco de mierda…mejor te largas porque ya helio llamo a la petejota.
Vi los ojos de mercedes eran los mismos ojos lastimeros que mostró cuando tuvimos la escena de celos en el mal, cuando hizo todo para ignorarme, cuando sentí por primera vez esa sensación de angustia estremecedora.

Me fui de ahí, deseaba que solo fuera una escena irreal, pero no lo era, estaba confundido, loco temeroso lleno de demonios internos que me aprisionaban y me decían lo peor a la mente.

Mas tarde en la casa de doña Mayra intentaba fallidamente el gordo consolarme diciéndome que nada malo pasaría que solo era un mal momento.
Decir que no tenía miedo seria mentir, decir que no deseaba estar en mi país y jamás, haber participado en esta loca aventura es lo mismo.
Al día siguiente fui a ver a mercedes, salió la madre y me dijo ella no está, le dije OK a que hora puedo regresar, ella solo cerró la puerta.
Me quede solo mirando como mi castillo de arena se derrumbaba con ayuda de mis propias manos.
En mi habitación estaba con la guitarra en mano, pero no la tocaba, miraba el paisaje que en ese momento era mi único consuelo, no quería que llegara nadie a consolarme ni a darme palabras de aliento solo que suene el maldito teléfono, y que, mercedes me diga te extraño ven que todo paso.
Pero nunca sucedió, nunca llamo, nunca pregunto por mi, la señora mayra se burlaba de mi situación diciendo, esa sifrinita solo quería probar la mercancía nueva, eras la novedad, y como novedad paso tu tiempo.
Mi vida era un fiasco, yo mismo me sentía asfixiado, inconsistente out, sentía fuertes ganas de llamar a Ladymar y consolarme con ella pero hasta eso me hacía sentir culpable.
Luego de esperar algunos días recibí una extraña llamada a mi celular, era ella y me decía querer conversar en una zona neutra, hasta ese entonces yo no conocía mucho la ciudad, mayormente me desenvolvía entre la plaza los mangos el mall y la zona de pirineos, en especial trataba de tomar las rutas que solo ella me mostró, con la esperanza de quizás toparnos por error de cálculo de ella o por esas casualidades.
Asistí a la cita que ella planteo por fono, llegue temprano a la cita, pero ella no llego, recibí un mensaje de texto donde decía entra a un Cyber conéctate, lo hice, ella me dijo seré breve, no me dejan salir me tienen vigilada, le he tenido que decir a helio que ya no te quiero, pero ella no me cree, teme que yo haga una estupidez como irme contigo o algo peor, quieren enviarme a caracas, no estoy en san Cristóbal, lo mejor será que regreses a Perú, le dije no puedo, me prometí no discutir pero fue imposible no hacerlo le reproche que si estaba en su país, dejándolo todo era únicamente por ella.
Dijo te llamare, y desapareció del chat, estaba mas que furioso, era una zona desconocida del centro de san Cristóbal, lúgubre, primera vez que veía gente pobre en Venezuela, las calles era feas, lúgubres, estrechas, con casitas pequeñas y miserables, ella sabía que no conocía su ciudad, porque me citaría ahí para no aparecerse, pude percatarme que aquella zona estaba frente a la iglesia de aquel pastor enorme como shwarztseneger que me había presentado hemiro Alejandro, y precisamente el estaba en la puerta conversando con alguien mayor, lo podía ver claramente, pero no quería que el me viera a mi, esperaba mucho mas de ella, claramente sentí como en medio de la amargura mas agria la insatisfacción por ella me desataba una rara sensación de liberación, no se si era un método mental para mitigar el vacío o lo que sea, igual lo pude sentir y me sirvió.
primera vez que podía decir que saboreaba la derrota mas ajenja, carajo, el pastor me ha visto, me ha levantado la mano y me ha dicho con gestos que me acerque, yo no quiero ver a nadie ahora menos oír a algún charlatán fantoche hijo de la gran puta, mierda, se ha acercado el a mi, carajos y ahora que hare.
-hola Hans venias a buscarme?
-si, titubee (yo pensé este está cojudo, o que?)
-si pastor quería tomar en cuenta la propuesta que usted me ofreció la otra noche
-perfecto, pero debes saber bien que antes de ofrecerte un sueldo estable estarás digamos que a prueba por poco tiempo, espero comprendas, pero esta zona es peligrosa y debemos tener cuidado todos nosotros y tu también, te diré esto, tu no recibirás dinero, pero nada te hará falta, digamos por un tiempo estaremos muy unidos.
-cuanto tiempo??
-digamos un par de meses a lo máximo tres
-tres meses??
-calma, no te faltara nada, si necesitas ropa, yo iré contigo y la compraremos, si necesitas alimentos, iras con mercedes.
-¿con quien???
-Mercedes, recuerdas la otra noche que llegaste con hemiro y Giancarlo no me viste llegar con una señorita, la que me acompañaba, una chica guapa alta, vamos no dirás que no recuerdas a ella, por favor,- lo dijo con un tonito irónico que no me gustó, pero necesitaba ahorrar ahora mas que nunca.
-ah, si, ya recuerdo, ella es mercedes,
-si mercedes Beatriz, es la asistente personal de Sarah garcía, mi mano derecha
-OK,
-bien, ella te ayudara y te ira poniendo al tanto de todo lo que necesites saber, en caso de yo no estar presente, por cualquier imprevisto, tu sabes por algunos viajes o comisiones que yo deba atender personalmente, pero digamos que no será siempre solo eventualmente. O tienes algún inconveniente que una señorita como ella, te ayude en algunas cosas a ti?? – me palmeo el hombro y me guiño el ojo con sorna
-no para nada, al contrario me sentiré Menos solo. Dije eso pero mi mente estaba con lo que me había dicho mercedes, regresar a Perú así, era para mi menos que imposible, además por alguna extraña razón sentía mas que nunca que ella era la mujer de mi vida, estaba como un loco.
-no quiero entrometerme pero pareces estar algo nervioso, paso algo??
-no pastor nada solo he tenido algunos problemas,
-necesitas algo?
Me quedo mirando imperturbable, sus enormes ojos azules, esa sonrisa que trataba de dar confianza al interlocutor osea a mi, me causaba repulsión era terrorífica la sensación, solo imaginen a arnold shwartzenegguer tratando de consolar a un joven corazón enamorado, un alma atormentada recibiendo palabras de aliento y tiernas del ser mas grotesco y gigante mirándote fijamente con una sonrisa de oreja a oreja, una mueca retorcida y disforzada, quería contarle que me sentía con el alma rota, total era un pastor debería darme palabras de consuelo, esa era su tarea en el mundo, pero las palabras de mama sobre no confiar en nadie hicieron un alto en mi cabeza como un martillo que de pronto te da en el centro y te dice stop.
-OK ya se lo que te hará bien, sígueme, no has almorzado aun verdad, además tenemos que hablar
No tenia nada que perder, me dijo -hace cuanto estas aquí, por que viniste etc. Como un leve interrogatorio, le dije -hace poco, por motivos de trabajo.
Como observó mi parquedad, no insistió y empezó a hablarme de la historia de la ciudad, me llevó a un lugar especial según el, me dijo que ahí encontraríamos lo que buscábamos, ese lugar se llamaba Tariba, si, el mismo donde ella y yo tuvimos sexo por primera vez, donde hizo una plegaria ante la tumba de su abuela-nana, cerca a ese motel de lujo donde pude ver su intimidad solo para mi, ese era el ultimo lugar del mundo donde quería yo estar en ese momento, las lagrimas de rabia e impotencia empezaron a bañar mi cara, no pude mas y le empecé a contar mientras el comía la famosa bandeja paisa, especialidad colombiana que vendría a ser en Perú una especie de lomo a lo pobre, pero muchísimo mas generoso y con mucha palta, entiendo que para probar esto es que el quiso que vengamos a este lugar, como una especie de sorpresa para subirme los ánimos que se yo, trataba de ser amable, pero lo que logro fue dejarme hasta el sub-suelo,  y yo contraviniendo las recomendaciones de mama, le empecé a narrar toda la historia con mercedes a este extraño sujeto, pero no le dije su nombre, solo su apelativo monita, tampoco le dije que era una tenista reconocida ni quien era su madre. Mientras el comía con avidez yo miraba por la ventana se veía exactamente la zona donde hace no muchos días ella era mi posesión mas exquisita, imaginaba a ella conmigo almorzando ahí, con sus blusitas translucidas, con esos pezones duros que tatuaban la tela, pero en su lugar estaba este simio blanco despercudido y curioso como un lemur. En medio de este trance de enajenación, De pronto se echo a reír a carcajadas con esas muelas enormes amarillentas como de tiranosaurio rex y con ese ceño fruncido poniéndose rojo como un tomate de tanta risa y frenesí, golpeaba la mesa, algunas comensales nos miraban con extrañeza, yo entendía menos, finalmente opte por no enfadarme pero puse una cara muy seria.
-no lo tomes a mal pero es que me has hecho recordar una historia muy conocida, sabrás yo estoy casado pero ahora no estoy con mi esposa, estamos como distanciados, y cada palabra que has dicho me ha hecho recordar mi propia historia y como recordaba como estaba hecho yo hace unos meses, un guiñapo de ser humano, pestilente, solo sin nadie, en medio de mucha gente pero solo, quizás Dios nos ha hecho juntarnos para que intercambiemos experiencias en este caso yo para enseñarte a salir de esto-
Su postura fue de amabilidad, no se hasta que punto trate de no seguir hablando de aquel asunto, pero volviendo en si, le dije exactamente cual va a ser mi método de trabajo con usted.
Veras Hans, entiendo que estas pasando por un dolor grande y que quizás no sea el momento mas adecuado para encargarte lo que tengo en mente…
-al contrario necesito enfocarme, obsesionarme con el trabajo lo interrumpí.
-por eso quizás el tiempo de prueba sea duro para ti pero es la mejor opción para ambos, no crees?
-OK, que así sea, pero quiero saber exactamente en que consistirá mi trabajo
-veras en mi iglesia somos apenas 90 personas, he visto como otras iglesias con una buena banda de músicos llegan a llenar sus instalaciones y bueno tu eres un gran músico tocas y cantas además tienes temas propios, si los grabamos y formamos una banda podremos incluso dar giras evangelisticas fuera, en Colombia, a cambio no te faltara nada y veras como de aquí a un tiempo, la chamita regresara contigo arrepentida cuando te vea en posters y publicidad y sepa que no eres un don nadie sino un artista especial.

La primera persona que conoci después de ese dia fue a don cosme un ex soldado y combatiente colombiano que había encontrado la razón de vivir en esta iglesia rara y oscura, el era muy limpio diría yo que exageradamente limpio, me ayudo muy cortésmente con mi mudanza, la cual no consistía en mas que mi guitarra libros y dos gastadas maletas, pero tuvo un gesto de cortesía encomiable para ser un total desconocido, me expreso que lo hacia no por mi si no por agradar a su Dios.
Este hombre era menudo pero grueso, tenia cara de mafioso italiano de los años 30, se engominaba el pelo, al punto que su peinado parecía un diseño de plastilina pintado con betun, muy brillante, zapatos lustrosos, pañuelo en la solapa, demasiado adornado para ser el conserje de la iglesia fue un comentario en voz alta de mi parte que alcanzo a oir el pastor tomas lo cual redundo en otro que me sorprendió, cosme anda siempre bien arreglado por algo que ya te daras cuenta en breve.
Mercedes Beatriz la monita desapareció, pero en su lugar entro a mi vida mercedes Beatriz la ex reina y presentadora de certámenes de belleza, era una mujer grande, alta, de un cuerpo voluptuoso, normalmente un cuerpo asi, va acompañado de conductas adheridas nacidas o aprendidas o no, especificas y regulares, pueden estar en en la escala de la coqueteria, de los mohines, exageraciones y ademanes de ese tipo. Pero ella no, era un lady, mimosa como ella sola, muy femenina, su voz no hiba con su cuerpo tenia la voz de un ratoncillo, yo la veía todos los días, pues era asistente personal de sara garcia la mano derecha de thomas, y estos se reunian cada dia, incluso sara lo veía mas a el que a su propio marido o a sus dos pequeños hijos.