miércoles, 27 de marzo de 2013
miércoles, 23 de enero de 2013
2 veces mercedes
EL BUEN TEXTO LITERARIO se reconoce porque:
- Capta la atención del lector
- Lo hace pensar
- Lo conmueve
- Suena bien
- Capta la atención del lector
- Lo hace pensar
- Lo conmueve
- Suena bien
Todo
empezó en un foro de discusión sobre
música progresiva de los 70; ese verano particularmente no tenía muchas cosas
para hacer en las tardes, especialmente los domingos. Esos días eran
terriblemente pesados hasta el hartazgo.
Siempre
me han gustado las mujeres excesivamente blancas, de pezones rosáceos, pensaba
si tiene los pezones con esa tonalidad, así también serian sus vulvas...
Para mí,
a mayor despigmentación, más limpio podría percibir el aspecto de su sexo...era
una extraña fascinación, pero valida al fin y al cabo.
Visualizaba
un día llegaré cansado a casa, quizás harto del trabajo, o de soportar a algún
necio, ó al tráfico, ó a la gente y lejos de ser mimado y me acerquen las
pantuflas o un rico jugo de naranjas recién exprimidas, ese buen hijo, abnegado
no sería más que un mozalbete avispado, y me pediría, casi exigiéndome, algún
dinero para lo que sea, con alguna argucia.
Alucinaba
con los ojos cerrados, que lo único grato de ese momento, será saber que en esa
futura noche, su madre sería mía, tendría a esa mujer generosa, con pezones
rosados, y de carita linda, lista para mí, sin suegras, ni explicaciones, ni
tener que negociar con nadie, incluso me encantaría verla llegar de hacer
compras, con algún escote pendejo...o deleitarme sabiendo que podría verla por
años, afeitarse las axilas, aun mas blancas, esa sola idea me consolaba
demasiado.
Ronny,
me visito un domingo caluroso de enero, por esas casualidades nos reencontramos
fuera de las aulas, hacia apenas tres semanas, nos hicimos inseparables again,
solíamos hacer música en mi casa con guitarras de palo y un gastadísimo cajón
español que era de su propiedad.
No se
por que extraña razón trataba de ocultar su repentina frecuencia a los Cybers,
no era de mi incumbencia pero sabia
que lo hacia para chatear con Keren su enamorada
chiclayana. Yo solo deseaba seguir tocando esas canciones viejas de Marina
Monte, pero Ronny la cagó.
-Solo
es media hora, además ella quiere verme en Web cam, hazme la taba.
Que
huebada pensé yo, esas fucking camaritas jodidas, sin nitidez, con las cuales
apareces un robot de movimientos torpes, estroboscopios e insufriblemente insoportables.
Miraba
su cara de gusto, almibarado, dulzón de estupidez, pero era mi amigo, había que
sobrellevar la vergüenza ajena, me aposté unos audífonos, conecté todo para
poder aislarme, oyendo alguna buena banda de jazz latino, en una pagina bien
bacán de World music, que me recomendó Lucho Otoya y que nunca le hice caso
hasta ese día y tenía toda la razón “el pavo” (así le decía yo y algunos patas
más). Encontré un foro de discusión sobre Floyd, me tentaba debatir con esa
gente que defiende a sus grupos favoritos hasta morir, como talibanes de la
camorra, quería joder, darles la contra, lograr que pierdan la paciencia en
torneos interminables de frases inútiles, intercambios insípidos de
terminología muy marciana, muy suya...No pasó mucho tiempo para lograr sacar de
quicio a un chileno (para variar), traté de abandonar el foro, las cosas se
estaban poniendo agresivas, me iba, cuando arremetió contra mis insolencias,
una tipa que argumentaba sólidamente, parecía muy preparada, quizás una nerd, una de esas que solo logra
salir si su hermano la invita, pagando
las entradas con su propia plata, pero, al contrario, no cesó de atacarme con
total desparpajo, arrogancia y crueldad, fue delicioso, delirante, me encantaba
como limpiamente, dejaba mal parados cada uno de mis expuestos y cargados
argumentos, como protegía su preferencia por el rock progresivo, me resultó
irremediablemente inolvidable, su Nick era Mercedes...
-“Por que no sales y haces
deporte...Bla, Bla, Bla, vete a buscar a tus amigos...Bla, Bla, Bla, que haces
metido como madre”...
Mi
vieja detestaba cuando me pegaba todas esas tardes viendo esa carita, esa
actriz española, hermosa de 17 años, eterna enamorada de un tal Pancho en esa
serie, el patita que por ser pobre era expectorado por su Colla, una sarta de
niños bien, mediterráneos, bronceadazos en esa costa azul francesa...no podía
estar mas templado de alguien, como lo estuve de esa chiquilla, que hoy debería
tener casi 30, nunca supe que paso con ella, ni Google ni Wikipedia, era
infructuosa toda búsqueda, esa serie era de los 80 mas o menos, tenia hermosos
ojos azules, carita suave, como la mayor de las hijas del tío Ingalls, todos la
llamaban Merce, era delgadita, de senos pequeños, nalgas planas, firmes, de
infinitas piernas blancas y cabello marrón bien clarito... resultará aun mas
raro, pero desde ese día me esforcé por la idea obsesa de casarme con una mujer
que llevara por nombre: “Mercedes”.
Había
pasado varios minutos cavilando, que decirle a esa venezolana, mas aun me
alucinaba, si quizás ella, tendría algún parecido a la chiquilla de la serie
española, era absurdo pensar algo así, OK, pero no perdía nada, solo
imaginándolo, en el foro esperaban alguna respuesta del notable antipático en
el cual me había convertido, pero todo lo que hablaba, esa supuesta erudición
mía, la obtenía de paginas de críticos, con el único afán de joder, lo poco que
sabía yo de Floyd, era que al oírlos me aburrían a muerte, con esas cadencias y
compases que nunca acababan, que los Floyd hicieron un discaso llamado “El lado
oscuro de la luna”, que compré un polo negro estampado, solo por que no hallé
uno de los MAIDEN que si me gustaban, los Floyd para mi eran una gran mamada.
Una
gran vergüenza me invadió, como una chica, quizás una adolescente podría
abrumarme con esa defensa férrea por sus ideas, y que hacia yo esa tarde
gastando mi dinero, mi tiempo en conversaciones sin provecho alguno para mi ,
dejando en claro mi intolerancia hacia esa gente, que de manera natural y
respetable defendían y compartían esa inclinación que yo no era capaz de
valorar, mucho menos respetar quien era yo?, por que tenia que meterme en sus
vidas, por que tenia yo que azuzarlos hacia la discordia.
Harto
de cuestionarme, iba a salir del foro, pensé esta tipa me va arremeter a insultos
de la peor forma, no le daré el gusto, pensé
en salir de la sala sin avisar, pero ella tomo la iniciativa, dijo: -
-¿Tienes msn?
Gire
para ver a Ronny, quería saber si ya
saldríamos de ahí, pero seguía en su cháchara interminable. Agarré el celular,
mis llaves y me fui.
En
casa parecía estar hundido en una constante: Martirizarme
-¿Por que no le respondí?, ¿Qué
hubiera sucedido si le proponía chatear lejos del foro?
Me
sentí tan tonto, tan pequeño, lo común era que olvidara el incidente, saberme
inquieto, salir por ahí olvidando el asunto, decidí firmemente no volver a
saber nada del tema, ni cuestionarme sobre la chica ó aquella serie española de
televisión. Horas mas tarde me hallaba dando vueltas con movimientos frenéticos
desparramando las frezadas, sin conciliar el sueño. Imaginaba y jugaba con la
probable cara y cuerpo de mercedes, me decía debe ser morocha de gran trasero,
por que yo sabia que muchas de ellas son así, incluso de hablar raspado,
aguardentoso, fuerte, nariz ancha y fea, de enormes tetas y modales nada refinados venia a mi cabeza la idea fija que quizás
seria hermosa, de piel suave, de hablar escueto pero profundo, que leía a
Sábato o a Borges, me inventaba palabras que le diría, hasta me invadían
imágenes de como seria aterrizar en
Venezuela, que tendríamos profundas platicas en algún café, y que hacerle el
amor seria la
cosa mas bella
que jamás viviría, detestaba la idea de estar preso de
un transcurrir diario entre cabinas y
Cyber, además caminar bajo el sol, no
me gusta para
nada, menos esperar
a que se
desocupen algunos de esos lugares para nada cómodos. La sola idea de
intentar conocer a alguien por la red, solo por que tenía la absurda, la loca
idea que podría parecerse a la niña de la serie me perturbaba, hablaba conmigo
mismo, me reía, me dije, si hoy no llega Ronny por la tarde sin llamarlo por
fono y me pide que lo acompañe al Cyber, dejare la locura ahí, me enfocaré en
escribirle a Evelyn mi ex, que por esa época estaba certero de lograr volver
con ella, era bella, pero no me llenaba, en fin era mucho mejor que iniciar
solitario el nuevo año…
-Parece
que Ronny no vendrá, quiero que venga, si no viene en media hora, me iré solo,
pero no iré al centro, ni cerca de aquí, no quiero ver a nadie cerca, quiero
una súper cabina, limpia, con gente que no escuche la melosa, chillona y
desagradable cumbia, o mas aun unas cabinas con buenos audífonos, sé
que en san Andrés
cerca a la U.N .T.
hay un lugar con un súper sonido…Y hay una chinita coqueta que atiende, es
siempre amable, huele rico y usa siempre los jeans muy apretados.
Yo se
bien que el amor consiste en la amistad incondicional y el sexo es sólo una
prolongación traviesa y a veces fugaz de esa amistad…pero estaba obsesionado
por descubrir a esa muchacha, que lejos de ser amable, fue cruel, incisiva,
pero esa osadía me impactó, tenia la certeza y la fe necesaria para saber que
esa manera de hablar, le pertenecía a alguien a quien yo debía conocer.
- El nombre de tu Nick es como
el tuyo ¿en la realidad? ... pausa
larga,
Volteo
y miro a todos lados, la chinita se mira las uñas como sin fueran a
extraviarse, no hay respuesta, entran un par de flacos, una hora le dicen a la
chinita, quien se incorpora de su aburrimiento, les cobra y les dice la 3 y la
6, no hay respuesta, creo que me iré…
-Si es mi nombre, ¿donde vives?,
-Soy de Perú,
-¿Y
que haces?, ¿siempre entras a ese foro? Por que no te he visto…
-No, entre
solo por pasar el rato.
-Lo
que escribiste era plagiado de la pagina de vectorika, cierto?
-si,
- ¿por
que lo hiciste?
Callé
un rato…pensé en cerrar la ventana y acabar con la historia.
-No te
preocupes, no le diré a nadie.
-No me
importa si lo haces, igual no entrare mas a ese foro, no me gusta Floyd, del progresivo solo me gustaba Rush.
- OK,
fresco...
Pensé que
me había llamado sinvergüenza, pero me aclaró luego, que así
decían cuando querían decir que permanezca tranquilo o sin problemas, respecto
a algo…
La
charla se hizo amena, tanto que gaste dos horas y media en esa chica, en vano
pedí que me enviara fotografías, me dijo para que?, no hago eso, supe que
trabajaba como vendedora en una tienda de discos, cerca de una plaza llamada
los mangos en san Cristóbal estado de Táchira, a ocho horas en bus desde
caracas, esto es muy cerca de la frontera entre Colombia y Venezuela.
Desde
ese día nos hicimos insustituibles, hablábamos de diferentes temas, incluso una
de las cosas que mas nos atraía era hablar de narrativa latinoamericana, de
cómo la visión de algunos autores era afectada por las últimas posturas de sus
gobiernos frente a la situación bélica en oriente medio, y la inseguridad en
general, me resultaba increíble poder hablar de todo con alguien que parecía
hecha en un molde solo para poder entenderme, ya no me importaba ni su cara, ni
su cuerpo, ni si tenia o no dinero, solo me importaba poder hablar con ella y
que nunca falte la energía eléctrica, contratar un servicio de telefonía fija solo
para hablar con ella, ya no era suficiente la red, ahora se me hacia
imprescindible oír su voz cada día mas,
era una situación compulsiva y
tremendamente adictiva, ya no quería solo hablar en la red, quería mostrarle mi
mundo, mis canciones mis escritos, mi lugar, trabajé mas solo para tener el
máximo de banda en casa, ya no salía, solo platicaba con ella, mi mundo se
cercó por decisión propia a ella…
Como
era posible que una vendedora de discos tuviera tanta sapiencia sobre los mas
inverosímiles temas, por su hablar mas bien parecía pertenecer a una familia de
exclusivas costumbres, quizás su familia tuvo dinero, pero algo paso y ahora
todos deben poner el hombro, o es una de esas niñas rebeldes que se puso un
tatuaje en la nalga y su viejo hizo un desbande que la hizo desistir de volver
a casa y ahora vive sola por su cuenta.
Esta
tarde le pedí por favor que venga mas temprano…haré todo lo posible por sacar
toda la información que pueda, necesito saber más…
Coloque
con mucha minuciosidad todo en su lugar, había ripeado el pulse de Floyd para
que ella vea que me interesaban de alguna manera sus gustos, instale un
micrófono Sony especial para este tipo de comunicaciones, me preparé unos
canelones con queso derretido, y unos cojines para hablar acostado sin usar el
teclado casi para nada…
Miraba el reloj en el celular y ya habían pasado 10
minutos de la hora pactada, miraba fijamente la pantalla, deje un mensaje
instantáneo donde decía Salí a comprar
algo espérame…todo eso para no demostrar según yo algún tipo de desesperación
que me delate, la verdad estaba alteradísimo, necesitaba salir y saque al perro
para que corra un poco en el parque cercano…lo peor pensaba yo mientras la cola
y la cabeza enorme de mi perro se movían zigzagueando, es que ella no ponga el
mismo interés en mi que yo ya puse en ella, que ella me trate como el amiguito
cibernético de la red, era lo que mas me podía estresar, yo quería ser lo que
ella era para mi, insustituible, un proyecto importante en mi vida, además ella
no sabia pero, toda esa inversión de colocar en mi casa el servicio, los
tramites con gente del barrio para poder dividir los gastos, el mismo hecho de
permanecer en casa siempre atento a sus comunicaciones, en fin era todo un
rollo, toda una absoluta inversión de tiempos y espacios…habían pasado ya 20
minutos y hasta el perro quería regresar a casa, cosa por demás rara en Tauro,
el calor de enero lo hacia todo aun menos soportable, cuando regrese, tenia el
salva pantallas activado así que de un sopetón abrí, y no había nada, busque un
email o algo así en mi bandeja de entrada, y tampoco había nada, no existía
alguna señal de ella…
No me
quede, luego de ducharme y cambiarme con absoluta paciencia, como para dar
tiempo a que quizás llame al fono fijo, o envíe un email, pero nada, así que
Salí, llegue al cine, sin ningún apuro, trataba de no pensar en alguna
posibilidad del por que no llego a la cybercita, odiaba la palabrita pero era
lo que era…
-¿que película?
-¿Perdón?...
-¿que película va a ver?,
-quiero boletos para todas…
son 4 funciones seguidas hasta mas
de medianoche, las quiere todas?... -si, eso mismo
-tiene tarjeta,
-no tengo,
-¿quiere una?,
-quiero mis entradas,
fui
muy cortante, pero solo quería que el día pase, compre dos croissant de jamón y
queso, una coca cola grande y dos chocolates, vi la momia dos, en la cual me
dormí la mitad por que detesto a Brendan Frazer, una de animales en 3d y las
otras dos fueron tan malas que no valen la pena ni mencionarlas…cuando Salí me
reconforto mucho la plaza de armas, era hermosa, hacia frío cosa que me
encanta, por que amo usar chalinas, di varias vueltas a la plaza, recordaba a
mis amigos, especialmente a Pedro Diez Canseco con quien teníamos charlas
entrañables sobre literatura, espero que donde esté se encuentre bien, también
miraba el monumento donde había un tobogán pequeño donde mis viejos y yo nos
divertíamos cuando tenia unos 5 años, las mejores fotos de nosotros tres, que
tiene mamá en su sala son de ese lugar, y jamás volví a ver la caras mas
relajadas y alegres como las de ellos en ese tobogán de piedra y granito,
parecía que sus risas se quedaron a vivir para siempre en esa época y
desaparecieron con mi edad.
Estaba
pensando en no darle mas importancia a ese tema de la venezolana, lavaré el
servicio, bajare algunas películas francesas de Internet hasta el fin de mes, y
devolveré todo, sacaré toda la información que pueda para mi y se acabó, sólo
me quedaré con Internet, pero lo demás se va.
Llegue
a casa y no miré el ordenador ni de reojo… caminé de frente, alimenté al perro,
fui al baño, hice lo que debía hacer, me lavé los dientes, tomé un libro de la
mesa de noche y entré a la cama.
Me
hizo bien ir al cine, las películas fueron malas, pero el ambiente espacial, el
olor a brisa de esa zona de la ciudad, el helado gigante de vainilla con saúco
al llegar, y mirar a tanta gente caminando apurada en lugar de disfrutar o
relajarse en el mall, que se yo, quizás con miles de problemas peores que los
míos en sus cabezas... me hizo pensar en momentos mejores, definitivamente
necesitaba ese aire en medio de todo este frenesí...ahora sé que mañana será un
día bacán y diferente.
Parece
ser un chico agradable, pero su insistencia me preocupa, me asusta a veces con
su vehemencia al hablar, no quiero repetir mas historias fallidas, ni actos
platónicos, suficiente tuve con fijar mis ojos en Octavio, el bajista de panda,
el tonto grupo ska de mi hermano José, jamás debí confundir las cosas, jamás
por una bonita voz, ni toda su parafernalia de el “carita tierna y bonita” ó
sus gastadísimas pretensiones de Casanova...al diablo con eso, además para
empeorar las cosas, Helio dijo en la cena que Julián solo es “un peruano”, que
la tía Elena leyó en una respetadísima revista de actualidad, unas crónicas de
Juan Pablo Meneses con especializadas estadísticas sobre la violencia contra la
mujer en el hombre Latino y concluyó que los peruanos y ecuatorianos son
pegadores, haraganes, re brutos además de indios...ella estaba segura que todos
esos casos de aquel programa peruano de televisión, aquel de Laura Bozo sobre
cosas terribles y golpes eran todos ciertos, insistía en medio de la burla de
mis soquetes hermanos que me llevaran a un especialista por que seguramente
algo andaba mal en mi cabeza, por creer que ese peruanito “Julián” valía algo
la pena, desafió a Helio a prohibirme todo acceso en casa por vía telefónica o
de cualquier modo, me enfadé mucho, pensé que lo ultimo que faltaba en mi vida,
era una relación cibernética a distancia y precedida de tantas ideas locas, prejuicios
y estupideces, propios de mi familia.
También
concluí lo poco justo que sería para Gabriel mi entrenador (quien me hizo la
tenista que ahora soy) y más aún para mamá que yo tome alguna mala decisión. Mi
gorda había puesto todo de sí, ella no me ha insistido más en seguir con la
ingeniería, se ha resignado y me apoya en todo, incluso me ha defendido con
papá cuando dejé los estudios en stand by, no soy precisamente una estudiante
modelo como otras, que saliendo del liceo ocupan una de estas vacantes estatales,
se que son el justo premio a los que año por año de la secundaria, se
esforzaron para tener las necesarias
calificaciones, como yo, nunca tuvieron un abuelo como el mío ex-canciller de
su país, ni dinero suficiente para pagar la universidad privada de sus sueños,
pero yo tenía un padre insoportable al cual debía aguantar, de hecho ahora creo
saber por que razón se caso con mamá,
por que ninguno de mis tíos lo estima, porqué lo acusan de tener otra...ya saben.
Sé que
la enseñanza en la UNET
es una de las mejores de Sudamérica, mucha gente viene de todos lados a hacer
su carrera aquí, algún puente para luego acceder a Stamford o a la UNAM , sé que me la estoy
jugando, pero sé que Helio, es una de las principales benefactoras y la
contralora general, Y si la familia no hubiera regalado las 36 hectáreas del
terreno, el gobierno jamás hubiera logrado darle esa capacidad geográfica, ni
yo ni mis dos hermanos, podríamos terminar con honores una carrera
universitaria en la UNET ,
si no fuera por la plata, por esa misma plata.
Yby es
mi mejor y única amiga, ella dice que ningún hombre menos un Cyber novio vale
tanto la pena como para arriesgar todo lo ganado, justo ahora, intentó
empatarme a un estudiante de intercambio, un boricua guapísimo, pero todo resultó
en vano, era un chamo cabeza hueca, insípido y aburrido, se la pasó toda la
cita hablándome como surfeaba, cuantas acrobacias había aprendido en su ultimo
viaje a Maui con sus amigotes de la prepa.
Ella
insiste en que resultará algo improbable que yo llegue a algo con “el peruano”
no me gusta como lo dice ella, con ese tonito muy suyo, que yo conozco bien
cuando entona así, sé que no lo hace por mal, que tiene miedo por mi, pero
suena peyorativo diría yo, ya se lo he dicho, se llama Julián, dile Julián, con
todo lo que se viene, los viajes, las ausencias por los campeonatos, como
entraré a Internet, a que hora, primero iré a Valencia, luego Maracaibo y a
finales de junio volaremos a Sao Paulo y sé que el premio es enorme, más
importante para Gabriel que para mí, pues su mujer tendrá mellizos, dijo que si
gano subiré 15 posiciones en la
ATP , que una conocida marca de raquetas me hará su imagen por
todo un año y que ganaré mas de cincuenta mil dólares sin contar aquello que vendrá por publicidad, así podré
seguir mi carrera en España, sin pedirle nada a nadie, menos dar concesiones a
mi padre y adiós al patán de Chávez con su mierda de gobierno, adiós al aburrimiento
de una ciudad pequeña y alejada, ahora bienvenidos los conciertos,
los parques enormes, los nuevos amigos y toda la cultura. Desde que estoy
metida en la PC ,
no he pensado en entrenar, no he ido al gimnasio y ya no puedo seguir mintiendo
a Gabriel, se ha esforzado demasiado en mostrarles a mis padres que yo puedo
hacer carrera y me ha conseguido algunos sponsors importantes, mas aun con el
fragor de los últimos momentos en esta etapa chavista. Quiero vivir en Madrid
más que nunca y nacionalizarme. Yby tiene una prima con un piso enorme cerca al
parque del ángel caído, podemos vivir las tres, sin problemas.
Pero
no puedo evitarlo, pienso en todo lo que él me dice, en sus ojos, me gusta
cuando canta, como hace todo lo posible para que yo me sienta cómoda, se
esfuerza mucho por hacerme reír, recuerdo como me habla con esa seguridad, con
esa ambición suya, me devuelve aquello que pensé no estaba mas, que pensará
Juan cuando tenga que decirle, quien soy, que dirá Helio, ni pensar con todo
esto de su previsible divorcio con papá, no creo estar ayudando en nada, aunque
nadie lo extrañará, siempre ha sido un tipo distante, malhumorado, nunca podré
entenderlo.
Ella
pasó toda la tarde tumbada en la cama y miraba constreñidamente el ordenador,
tenia el cabello muy liso y dorado, la piel exageradamente blanca, al punto que
los veranos eran el peor castigo, usaba cremas humectantes frecuentemente, para
evitar todas las quemaduras del sol, especialmente luego de participar en
alguna competencia deportiva, ella era compulsiva, siempre realizaba las
mismas compras, la
misma obsesión a
comprar ropa interior de una misma tonalidad de beige, detestaba usar
tangas pequeñas o bikinis, compraba pantaletas a manera de shorts muy ceñidos y
siempre de algodón, admiraba a su nana con una devoción melancólica, pues ella
había criado a su madre y a ella con sublime atención, oía solo a “Floyd”
siempre recuerda como a los 16 años se fugó de casa con Yby para ir a caracas
en bus, para verlos en vivo, como gastaron todo en el sambil comprando
camisetas y todo tipo de chucherías y souvenirs. Cada vez que esta preocupada
se plancha el cabello repetidas veces, por rubia en el liceo la llamaban
“monita” Es muy parca para hablar, tiene un amor profundo por los perros,
siempre que halla uno por la calle lo acoge en un terreno que tiene cercado
cerca de su casa, ahí pasaba sus momentos difíciles, consolada por su nada,
cuando veía las furibundas reacciones de su padre con Helio, hace 7 años posee
una doberman negra gigante llamada Kumba que ama como a nadie, tiene los ojos
de un celeste muy profundo, siempre le dice a Yby, como le hubiera encantado
ser morena de ojos negros azabaches, no habían pasado mas de 3 años desde que
fue escogida para postular a ser Miss Táchira, pero inventó una enfermedad rara
por que no le interesaba nada de eso, siempre tuvo éxito con el sexo opuesto,
desde sus compañeritos de aula primaria, hasta algunos no tan jovencitos de la
universidad, la mayoría de amigos que frecuentaban su casa para ver a sus
hermanos, terminaban siempre mirando sus entrenamientos con Gabriel, esperaban
esos enérgicos golpes, que inevitablemente dejaban ver sus calzones, quizás por
eso, ella decidió usar siempre shorts
bajo la pequeña falda, estaba cansada de soportar conversaciones
inútiles, insinuaciones, harta de saber bien, que la mayoría se acercaba para
servirse de ella, como una especie de trofeo, apartarse del típico galancete
capaz de saberse seguro de conquistar a la más bonita, la única que jamás le
abrió las piernas a nadie, la virgencita, la monita, la chica mas adinerada de
todo pirineos, la del cuerpito de sirena.
Solía
pasear sola ó con Yby por Plaza Los Mangos, y le encantaba mojarse con las
lluvias intempestivas de las tardes, pasadas las 4, trabajaba en Discolandia,
la tienda mas nice y concurrida de la ciudad de Táchira en el exclusivo Barrio
Obrero, solo originales y de exagerados precios, la dueña es la prima de
mercedes Elena Oquendo Santander, una de esas que siempre tienen algo que
decir.
-Te noto rara merce, que te pasa,
peleaste otra vez con tu papá? No le hagas mucho caso, cuéntame como va Sarita
(la esposa de Gabriel).
-Recuerdas al chico que conocí por
Internet...
-Pero crees en esas
gastadas...?tu?
-¿Por que te ries?
-Me parece ingenuo, una pérdida de
tiempo, conocer gente pendeja y mentirosa, que se inventa historias o
identidades, hay mucho haragán metido en eso, que se yo...
-¡No!, Es distinto, trabaja en publicidad, me ha enviado sus trabajos he
visto su blog y es compositor, lee mucho, se le oye honesto, tiene un perro,
habla de el como si fuera su familia como yo, pero está en Perú y no es muy
lejos...pero no sabe casi nada de la verdad...no sabe casi nada de mi, le he
engañado en casi todo, cree ciegamente en mi, tanto que me asusta, casi me hago
pasar por otra persona...mientras el se muestra demasiado abierto conmigo.
-Pero, entonces por que lo haces,
por tu papá, tienes tu dinero, puedes
independizarte ahora mismo si lo quieres...
-No dejaría a Helio ahora, tu
sabes como están las cosas en la casa, ella aún cree en que todo se va a
arreglar, además no es solo eso, tendría
que empezar desde menos cero, en casi todo, pero cuando no
se de el, lo extraño, sobre todo sus palabras y su voz.
No es
fácil para nadie, no creo que ella este bien, hemos discutido últimamente por
tonterías, la noto rara, alterada, detesto no poder preguntarle, pues nunca
habla de sus cosas, debo tener paciencia, pero siento mucha incomodidad por
como se fue de nuestra ultima charla
anoche, lo se, me canse de revisar, me canse de mirar el ordenador y dar
alguna prioridad a las cartas de mercedes.
Me
dedique todos esos días, que resultaron larguísimos, a dar largos paseos y a
leer, salía a caminar con el perro por las tardes, y solo por las mañanas, me
resultaba una terapia trabajar afanosamente, pero en estas circunstancias no
era capaz de concentrarme, había hallado un parque preferido, no muy lejos,
estaba todo verde como me gusta, tenia en el centro una especie de escenario
donde había artistas callejeros y estatuas vivientes, odio el feo color marrón
de la tierra seca, me parece triste y horrible, por eso busque un lugar como
ese, sin esa tonalidad por ningún lado, Llevaba conmigo un libro de crónicas
policiales de Roberto Bolaño de mas de cuatrocientas paginas y decidí acabarlo
antes del fin de semana no quería pensar en nadie, menos en la inubicable
venezolana, me sentaba tranquilo a esperar que toda esta extraña situación pase
rápido, además en el césped junto a un molle que me daba sombra podía ver
chicas correr y sus cuerpos en movimiento me disipaban la mente, por su parte
el perro gozaba en estos paseos corriendo de un lado a otro, en sus recorridos
miraba hacia todos lados como un loco, me buscaba incesante, volteando su
enorme cabeza siempre hacia mi como para no perderme de vista, como si tuviera
alguna idea de lo que me pasaba por dentro ante la escasez de buenos amigos
mientras miraba como un viejo y peludo perro blanco acompañaba a una pareja de
ancianos ropavejeros en tanto calor, casi seguro que esas costillas endebles no
durarían mucho, me percate de lo afortunado que era tener a Tauro conmigo, no
solo me acompañaba si no también se afanaba con mohines para alegrarme de
manera leal en los momentos mas complicados.
Una
mano alzada de un hombre rollizo flameaba frenéticamente desde lejos,
saludándome, era un amigo que no veía en años, me sonreía y luego se acerco:
-¿que haces por aquí viejo?
-nada traje al perro a que estire
las piernas
-¿cual es el tuyo?
-aquel que esta cerca al hombre de
camiseta roja-pero si tiene una cabeza de coliseo jaja
-que ha sido de tu vida, ¿sigues
con la música?
-si, pero me dedico a la
publicidad, hago spots para la TV
y diseño, ya ha pasado buen tiempo...y ¿tu?
-bueno luego de trabajar en el
crucero, me casé con una colombiana tengo dos hijas, mira aquí están sus fotos,
la mayor nació en Pereyra, cuando conocí a mi mujer tenia una agencia de
viajes, así que ahora juntos pusimos otra aquí, cuando quieras, solo buscarme, toma mi tarjeta...
-tienes alguna oferta por ejemplo
para caracas?
-por supuesto, muchos peruanos
viajan a Venezuela, no te imaginas la cantidad de gente que tiene familia
allá...
-ayer me llego una oferta de
aeropostal imagina ida y vuelta por 299 dólares, te imaginas, mas barato que ir
a Cusco...es increíble.
-pues si, casi no lo puedo creer.
-vas a viajar a Venezuela por algo
en especial, mira con lo de Chávez?
-si, iré por asuntos de trabajo...
-bueno solo llámame...con gusto te
daré otro descuento más, jaja...
Fui
tras el perro, me despedí, pensaba mientras caminaba mas aprisa, la loca idea
de pisar suelo venezolano, me causaba desasosiego. Me detuve un momento para
ver la felicidad de Tauro saltando con una perra negra como si estuvieran en un
paraíso especial. Una inusual sensación de tristeza me invadió el espíritu,
pensé si decido irme quien lo cuidara?, quien lo sacara por las mañanas?, esa
carita de felicidad se le va a borrar sin fecha de caducidad?.
Esta
vez las dos caras de la moneda siempre me darán cruz. Todo lo puro de mi fiel
amigo no lo volvería a ver en sus pestañas dormidas quizás nunca mas, si viajo
no tengo fecha de retorno específica.
Es
Martes, tengo un DVD de Amenábar, una botella perfecta de vino, he llamado a
eve para cenar algo y ver la película, ha costado muchísimo persuadirla pero ha
cedido, vendrá puntual como se lo pedí, he dedicado mas de dos horas para
hacerle pasta y una salsa blanca de ajos con crema de leche y berros que esta buenísima...
-¿alo? ( Era un numero desconocido y de muchos
dígitos, demasiados)
-¿mercedes? hola, no, no estoy
ocupado, espera debo cerrar la puerta...dame un segundo.
-¿puedes conectarte? (Apurada,
agitada)
su voz
era tenue, como triste, pero a la vez eufórica, solo faltan veinte minutos para
que llegue eve, y la charla con mercedes recién inicia, y no había dudas que
tardaríamos mucho, habían muchísimas preguntas que hacerle y recibiría otras
tantas seguramente, era imposible decir no, sabia perfectamente que llamando a
eve para cancelar, era un absoluto error, por ejemplo decirle que mi madre
había caído de las escaleras, y debía ir al hospital, hasta eso seria inútil,
no lo creería, seria la ultima vez que ella permitiese algún tipo de
acercamiento, pero estuve esperando esa llamada como nunca a nada, en mi vida.
-alo? que ha pasado, estuve
preocupado que paso contigo, por que no me dijiste que sucedía, no tenia donde
llamar jamás me diste un numero, cuando yo te di todos los míos.
-necesitaba oír tu voz pero no
hablare mucho por que debo salir ahora... te voy a llamar, hablaremos mucho,
pero ahora no puedo, entiéndeme, dime que lo entiendes, dímelo.
-Merce OK, pero dime estas bien?
apenas
dije eso y colgó, estaba furioso, tenia mucha pasta, mucha crema, una botella
de vino y ninguna compañía, así que Tauro no desprecio nada, yo directo a ver
el techo de mi habitación, con música de Jorge drexler.
Es muy
intenso, no puedo darle el numero de teléfono, no dejaría de sonar el celular,
reventaría en llamadas, no es momento, pero me siento muy mal
dejándolo así, no lo merece, me
debe odiar ahora, me pareció muy preocupado, no se si va a soportar todas estas
actitudes raras...su voz me decía que no me podía olvidar, quiero llamarlo pero no lo haré, hoy es la cena mas
importante de mi padre, vendrá toda la gente que necesita para su postulación
al rectorado en Valencia.
Helio
insistió tanto en lo que debía ponerme, eligió ese estúpido vestido de
diseñador, es blanco y se me ve toda la espalda, lo detesto.
-Hay demasiada gente, la mesa esta
impecable...
-debo saludar casi a todos,(hubo alguien que se acerco sin miramientos atravesando
el salón principal directo hacia ella sin quitarle los ojos de encima).
-no puede ser quien invito a este
tarado, José?
-estas muy linda
-gracias, pero no puedo hablar
ahora
-espera un momento, por que huyes?
-mira estúpido, suéltame el brazo,
o te arrepentirás, yo no huyo de nadie, mucho menos de un imbécil como tu...
-jajá, imbécil? pero que fácil
olvidas al imbécil del “conchito”...
No cabe duda, que Octavio es una
porquería, ¿como pudo decirme algo así? no me quedaré mas, es el mejor pretexto
para largarme de aquí.
Ella
salió y nada podía distraerla de su abrupta decisión, ni siquiera las miradas
lastimeras de Helio en la puerta rogándole que se quedara la hicieron desistir,
Helio sabia bien todo lo que había sentido mercedes ocho meses antes, como
estuvo a punto de llegar a los cuarenta y cuatro kilos de peso durante todo el
verano, como su
propio hermano eligió abogar y comprender a Octavio y no a su propia
hermana, todas las lagrimas derramadas de un corazón inexperto, la vergüenza
que significo pisar por primera vez un consultorio psicológico por un motivo
tan infame, según propias palabras de merce, los eternos insomnios.
Helio
jamás estuvo de acuerdo como su única hija insistió, como buscó toda forma de
comunicación con Octavio, sin lograr mas nada que indiferencia, conocía bien a
su hija, sabia que jamás iba a dar su brazo a torcer, había costado mucho pasar
esa pagina como para intentar leerla otra vez, hasta ese momento fue el único
muchacho que había logrado hacerla estremecer, resignada pensó finalmente, que
ser su propia madre, no le daba derecho a hacerla pasar aquella humillación,
sabia que mercedes se lo iba a recriminar justificadamente tarde o temprano y
de la peor manera.
Octavio
era hijo del ex senador Ernesto Piqueras un político de rancia alcurnia, pero
muy venido a menos por un supuesto escándalo sobre trafico de visas, cuando
alguna vez fue embajador venezolano en Lisboa, estaba casado con Chantal
Affaire, miss Venezuela en la década del 60, hermosa por donde se le pueda
mirar, era la verdadera responsable de la notoria belleza del díscolo jovencito
de 23 años.
Había
sido criado en un ambiente opulento, y era complacido en todo lo que se le
antojase, estudió en las mejores escuelas de los países donde era asignado su
padre, tenia una vida cómoda y disoluta, pero lo único que logro parar la mano
a sus excesos de adolescente engreído, fue el accidente que tuvo en una
competencia de regatas en Barinas, donde conoció a josé, el hermano de
mercedes. Hecho de ingrata recordación que pudo evitarse si no hubiera estado
bajo los efectos de la efedrina.
Salió,
miro a todos lados como si buscara algo en particular, la noche iniciaba el
recorrido de su manto por el camino largo, deseando que lloviera, y sucedió,
marcaba el mismo numero pero colgó antes de conectar…siguió aprisa camino a
Tariba, de pronto su andar se hizo lento, no dejaba de gimotear, lloraba
profusamente, algunas personas que regresaban a San Cristóbal desde los buses
la quedaban mirando sorprendidos pues no era común ver a una chica tan bella
caminando sola por aquella ruta en medio de la lluvia, pero a ella nada parecía
importarle.
Llego
tarde cerca de las diez y busco a yvi pero no la encontró, camino por una calle
poco transitada, habían unos chalets que apenas podían verse, fijo sus ojos en
unas poncianas coposas, recordaba a la anciana que la crió, la única en la
que confiaba, su nana Beatriz yacía en
tariba, su tumba estaba cerca de una ciénaga, hacia mucho tiempo que mercedes
dejo de arreglarla y visitarla, su dolor era mas grande que sus deseos de
permanecer ahí, cerro sus ojos y hablo con ella. Movía los labios como en una
oración silente, quien sabe que pasaba por su mente, cuando los primeros
temblores empezaron a estremecerla en medio de la lluvia. Cayo golpeándose la
cabeza contra el pavimento, el agua sucia y la hojarasca, rozaban sus labios e
inundaban sus manos que se tornaban azuladas por el frío.
Unas
luces iluminaron el cuerpo tembloroso en medio del charco, la recogieron
llevándola de ahí.
Despertó
asustada miraba nebulosamente hacia todo lado, tenia frío, sentía un dolor
agudo en el pecho, las paredes se veían inmaculadamente blancas, al punto que
pensó estar muerta. Una enfermera alta entro y le midió la presión
preguntándole como se sentía pero impidiéndole al mismo tiempo hablar.
Afuera
el medico de turno exhortaba acaloradamente a helio, quien solo atinaba a mirar
con el animo por los suelos, era la primera vez que el padre de mercedes
Abrazaba a helio en años, José mortificado miraba el reloj pulsera que había
recibido de Octavio, luego se lo saco y lo tiro a un cesto en una esquina del
ala oeste de emergencias del hospital central en la avenida que lleva el nombre
del abuelo.
Ivy se
encargo de llamar a Perú, pero no tuvo respuesta, atino a dejar un mensaje en
el contestador que decía, Merce esta grave llámame, ivy.
Juan
ha intentado hablar con Eva y ella ha aceptado un café, le ha dicho que si
hubieran hablado antes quizás todo seria distinto, que haría el amor con el una
ultima vez como una digna despedida a sus recuerdos, pero que nada mas, le
contó sobre un tipo buena onda a quien decía querer mucho y cuanto valía la
pena intentar estar con el, Juan hablo de cómo jamás tuvo la oportunidad de
demostrarle quien era en realidad y la acusaba de siempre huir de el, de
mantener un miedo patético, a lo que Eva solo respondió, es tarde por que ya he
huido, por tanto no lo haré mas, pero si no quieres una despedida, dejémoslo
ahí.
Era
raro pero Juan no sentía realmente nada, ni penas ni apatías como en antaño
habría sucedido, solo estaba pensando luego de oír esas palabras, en lo
confortable de su cama, lo limpio de sus sabanas con su aroma a nuevas.
Helio
se sentía culpable al punto que no dejaba de pedir perdón y no soltaba la mano
de mercedes, José dejo el hospital y fue a buscar a Octavio pero jamás quiso
recibirlo el diagnostico fue infarto lo cual lesiono de forma definitiva su
corazón.
Cuando
mercedes despertó pregunto a helio por que estaba en un hospital, pero no le
dijeron la verdad.
Ivy le
dijo en un descuido y secretamente, que tenia varios mensajes en su contestador
de Perú, mercedes escucho los mensajes y
pidió quedarse a solas con helio.
-Mama
déjame conocerlo no podré saber jamás si es una buena o mala persona si no
puedo conocerlo de verdad.
-Pero
mami, es muy peligroso, podrías tener una absurda decepción, y tu padre y yo no
queremos que sufras bajo ningún concepto.
-Solo
te pido la oportunidad de conocerlo y que también ustedes sepan que están
preocupándose de mas.
-Pase lo que pase tu no iras a
ningún lado, dile al peruano que venga a Venezuela, convenceré a tu padre, pero
no creo que quiera que se quede en casa, hablare con doña Mayra y le
alquilaremos un piso en su hospedaje.
-Gracias helio veras que todo
saldrá bien, pero que le diré a Gabriel…
-Deja que yo hablaré con el, el va
a entender, tu sabes que te quiere.
-Lo se mama pero ahora tiene más
responsabilidades,
No lo
dejaremos solo, Merce, además tu padre estará contento de que no hagas tantos
viajes por un tiempo, le hará bien tenerte cerca.
-Mama solo te pido un mes, nada
más.
-OK Merce...
Mas
tranquila y segura mercedes llamo a Juan, que pensarías si me vienes a ver para
mi cumpleaños, en dos semanas.
-Que dices, es una broma?
Mi
continua escasez de alegrías me había dado una caparazón de desconfianzas, me
dijo que podía ir con ella, que podía estar con ella, que su madre estaba
dispuesta no solo a aceptarme si no que también me alquilaría un piso en un
lugar cercano a su casa.
Lo
primero que hice luego de escuchar a mercedes fue poner el estéreo a todo
volumen y me puse a cantar una vieja canción de ac/dc que me encanta, quizás
parezca extraño pero así como hay algunas personas que creen en que el destino
ya esta escrito, para mi aun todo esto puede ser parte de alguna forma rara en
que alguien allá arriba juega a los dados con mi vida, al parecer si fuera
cierto esta loca hipótesis este choco lateo ahora juega de mi lado.
Cuando
todo estaba mucho mas tranquilo hablé claramente con mercedes, efectivamente
cada palabra era verdad ahora tenia que ir a lima, realizar muchos tramites
para poder viajar a caracas por que si, los peruanos también necesitábamos visa
para viajar a Venezuela.
Mis
padres me abrazaron antes de ir por la manga directo al Boeing 747 que me
dejaría en el aeropuerto de Maiquetía a las cinco de la tarde un vuelo de cuatro horas, mercedes me había
dicho que quería ir a recogerme, pero helio se lo había prohibido por su
convalecencia, iría directamente al aeropuerto de San Antonio (30 minutos en
auto de su casa), en la misma frontera de Colombia, cerca de la ciudad vecina
de Cúcuta.
Hasta
ese momento tenia muchas ideas en la cabeza por que a pesar de las inacabables
conversaciones por teléfono que llegaban a durar horas de horas, yo aun dudaba
que alguien pueda sentir amor por mi causa usando como medio únicamente un ordenador,
en el avión mirando las nubes de la selva colombiana empezaba a tomar
conciencia de la aventura que estaba iniciando, pero no reconocía todo aquello
que iba a tener que asumir.
Pensé
en abordar un avión directo a San Cristóbal desde caracas a las 6 de la tarde
es decir tendría tan solo que esperar una hora para estar con mercedes, pero la
oficina de aeropostal me informo que no había ningún vuelo a las 6 de la tarde,
la única forma mas rápida de llegar a mi destino era esperar hasta el día siguiente
y abordar un vuelo a las seis de la mañana, así que debería pernoctar en el
aeropuerto con todo mi equipaje o buscar hoteles cerca, cosa que no iba a
intentar por todas las cosas que oí en los noticiarios sobre balas perdidas y
violencia en la calles por el asunto de Chávez.
Con
todos los malabares que hice para guardar mis maletas y buscar donde comer
olvide llamarla, fui a buscar una central de teléfonos donde atendía una mujer
gigante muy negra, amable quien me indico todo acerca del aeropuerto, donde
comprar, donde ubicarme, con quienes cambie unos dólares por bolívares y la
llame, antes había oído a mercedes sollozante, incluso algunas veces habíamos
discutido de manera fuerte, pero jamás la oí llorar como se diría con todas las de la ley.
Cuando
marque su numero personal, aliviado al fin porque pude prescindir de los
larguísimos malditos códigos internacionales, en medio del tono regular de la
llamada alcance a escuchar llantos profusos, gemidos lastimeros, no dejaba de
llorar, un océano de lagrimas, al punto que me enfadé para hacerla reaccionar
pues no sabia que era lo que estaba sucediendo, esperaba emoción de su parte,
algo así como alegría y palabras lindas, no tristezas extremas, quien murió?
respire hondamente, trate de calmarme pues con levantar la voz no conseguí
nada, luego de un breve lapso de hablarle sin respuesta y receptar sus suspiros
y respiraciones mas calmadas me dijo que fueron los momentos mas angustiantes
que tuvo que vivir en su vida hasta ahora, me dijo que llego a pensar que quizás
no viaje, que desistí de hacerlo, algo que no solo me incomodo mucho si no que
llego a abrumarme, pero guarde silencio por su estado, también dijo que llego a
imaginarme en medio de algo terrible en caracas, en las noticias solo veía
tragedias, dijo que debí al pisar tierra venezolana llamarla inmediatamente,
por que estuvo al borde del pánico, que no tuvo a quien hablarle o como
desahogarse por que sabia bien que le dirían sus hermanos y Helio. Dije en mi
defensa con toda la paciencia utilizando todo mi afecto existente en ese
locutorio, que solo me había tardado por ubicar mi equipaje que no era poco, le
conté como me demoré tratando de hallar cupo para estar con ella ese mismo día,
y que fue imposible hallar vuelo, que tenia que dormir en el aeropuerto por esa
causa, que temía salir a buscar algún hotel por las calles que por supuesto no
conocía, ante tales argumentos comprendió que no fui yo quien la había olvidado
o no me interesaba su preocupación, misma que ahora si y de verdad me tenia
absolutamente temeroso de haber conseguido una pareja esquizoide o paranoica, y
así fuera verdad ya estaba en Venezuela, así que decidí pensar que solo me
amaba demasiado y quizás era bueno para mi tener a alguien que sienta algo por
mi tan profundamente.
Eran
casi las siete de la noche, empecé a sentir hambre, tuve que trasladarme a la
parte de vuelos nacionales del inmenso y moderno aeropuerto de Maiquetía en
Caracas, pude darme cuenta que el transito era absoluto, y que las mujeres
venezolanas eran realmente hermosas.
No
sabia que comprar para comer, así que me dedique a mirar a los comensales de un
“fastfood” pero no esas franquicias gringas, si no en lugares netamente
locales, vi como mucha gente pedía la hamburguesa de carnes con palta en
rodajas y abundante salsa de ajo, para beber maltin polar, como no pude
aguantar mas, pedí lo mismo y una porción extra de papas fritas, la hamburguesa
estaba estupenda, riquísima, esa crema de ajos le daba un sabor sensacional, lo
que me pareció asqueroso y tuve que dejarlo al primer sorbo fue ese esperpento
llamado maltin polar, era un menjunje horrible, meloso con sabor a café podrido
mezclado con chancaca en bola, fue tan asqueroso que debí ir al baño a
enjuagarme la boca, al regresar pedí mi salvadora coca cola bien helada, muy
satisfecho camine mucho hasta una zona libre de impuestos donde vendían
artículos a muy buen precio, fui a la zona de libros, compre una agenda y un
libro de Cortázar, casi a la mitad del libro decidí volver a la zona
internacional y pedirle a la señora del locutorio que me indique donde podía yo
dormitar un rato sin algún peligro, ella no estaba pero su asistente, un tipo
obeso de movimientos afeminados gentil en extremo, me cedió un espacio detrás
de sus mostradores donde yo podía descansar hasta que ella regresara diciéndome
que estaba seguro de su aprobación.
Su
nombre era Luis, quien al verme nervioso y preocupado me contó que no era raro
ver a pasajeros varados, que ocasionalmente hacían del recinto su hogar, yo
tenia una extraña aprehensión el tipo era bonachón y hasta simpático pero yo
prefería estar en silencio y seguir leyendo tranquilo, pero el empezó a narrar
una historia fascinante habló de un tipo coreano llamado Kim Suo un
inversionista inmobiliario y muy reconocido arquitecto en Seúl, lo conoció muy
bien, fue una noticia que recorrió el mundo, se
trataba de un
tipo serio y
cuarentón que decidió vivir en el aeropuerto por mas de 6
meses debido a la muerte de su esposa e hija en un desastre automovilístico y
que manejo sus negocios desde el locutorio y de un Starbucks en la parte
internacional del aeropuerto que dominaba el alemán el chino mandarín y claro
el ingles, incluso contaba Luis recibía visitas en la zona de comidas y cerraba
tratos en medio de el bullicio de los altoparlantes anunciando llegadas y
salidas según eran, yo estaba tan absorto en la historia, que olvide por
completo la hora y cuando vi el reloj eran casi las 11 pm. debía regresar por
mis cosas y colocar otra moneda mas en mi gabinete, corrí y emocionado llame a
mercedes y le dije no se cuantos sonetos de Benedetti, me sentía inspirado,
ungido por esa conmovedora historia de lucha y espera, de silencios, ella me
oía y me dijo estaré puntual a las 7 am. esperándote con un beso y algo que
compre para ti.
El
viaje fue sin contratiempos me vestí totalmente de negro un abrigo camisa
pantalón y gafas, bebí un whisky y llegue caminaba muy erguido como a la
defensiva, eso hacia todo mas sencillo según yo
En ese
momento lo que mas me preocupaba era mi equipaje y donde me iba a alojar, mire
como la gente transitaba hacia una banda donde las maletas y demás llegaban y
uno iba a recogerlas cuando di la vuelta vi a una delgada y muy blanca mujer
correr hacia mi, era mercedes y venia rauda al punto que pensé me iba a atropellar
me abrazo muy fuerte y me beso entregándome un muñeco al cual llamaba pipo y
era un perro de peluche color perla de orejas largas negras.
No
dejaba de mirarme tenia unos ojos celestes muy claros casi blancos y me
hipnotizaba si se quedaba mirando durante mucho tiempo mis ojos, llego su madre
y me dijo vamos hacia la cafetería a tomar algo.
-¿que quieres? Dijo su madre
-una coca cola por favor gracias
-¿como estuvo el viaje?
-bien respondí
Mercedes
no dejaba nunca de mirarme, era muy incomodo me agarraba la mano bajo la mesa y
me acariciaba, yo estaba aterrado llegue a pensar que quizás era retrasada
mental por que no emitía una idea, ni algún comentario solo me miraba como
bicho raro y ella como idiota. Su madre dijo:
-vamos a la casa para que te instales y
puedas descansar
-Helio almorcemos sancocho, pronuncio ella
Me
tranquilice enormemente, por el tono avispado e inquieto como pronuncio esas
pocas palabras supe automáticamente que me llevaría muy bien con ella, y si así
no lo hubiera sido era tan hermosa que haría hasta lo imposible para ello.
Hasta
ese momento era obvio que mercedes no era una vendedora de disco en discolandia
ni mucho menos pues el auto donde viajábamos rumbo a su casa tenia chofer y era
un bentley del año, que estaba pasando?
Habían
mucha curvas y mercedes cambio de color súbitamente de su blancura de muñeca de
porcelana con pecas, a un amarillo papel, helio dijo:
-detén el auto
paramos
en una zona tipo ceja de selva llena de vegetación y su madre hacia unas
llamadas fuera del auto, mercedes me miraba y balbuceaba que no me preocupe, yo
me sentía impotente no sabia que hacer, tenia hasta vergüenza de no poder
colaborar en nada,
-mami todo va a estar bien
-Señora dígame que esta pasando,
Con un
ademán me indico que luego hablaríamos, no paso mucho, se oyeron aspas, un gran
viento golpeó las matas, un helicóptero descendió cerca, unos paramédicos
hicieron su ingreso sacaron a mercedes y se la llevaron junto a helio, yo en
medio de el asombro mas grande, fui transportado a su casa en un viaje
angustiante dentro de ese auto de lujo en medio de la selva.
Recuerdo
que lo que nos habíamos prometido el uno al otro, claro con insistencia mía de
por medio era hacer el amor ni bien yo descendiera del avión, estando ella en
cama en un hospital seria imposible. Me dije que hare ahora aquí, no conozco a
nadie y nadie me conoce a mi, llego un tipo de casi dos metros y me estrecho la
mano, me dijo soy José luís hermano de Merce me dijo helio que venga a
recogerte iremos al hospital.
Tome
un par de cosas y salimos. La ciudad me parecía hermosa toda llena de áreas
verdes con grandes parques para la recreación y algunas de las calles
empinadísimas como en san francisco, no hablamos nada yo veía su cara y su
expresión era tal que me invitaba a no expresar nada, pero yo si disfrutaba del
viaje y del clima.
El
hospital llevaba el nombre del abuelo de Merce y llegamos a un ala especial, lo
note por las salas, las habitaciones y el aire acondicionado, todo olía a
lavanda, me dijo espera, me senté tome una revista y no tardo su madre en
llamarme otra vez con un ademán a que me acercara.
-Ella esta bien?
-Merce quiere verte, por favor
hazla sentir bien, conversa levemente, no deja de hablar de ti.
-esta bien señora no se preocupe
El que
estaba preocupado era yo y no era para menos estaba en un país extraño
embarcado en un proyecto de amor y en el cual aun no había podido concertar
nada con aquella persona de la cual ahora dependían mis horas…mercedes
Quería
salir entrar a un cyber y pedirle a mi padre que me ayude a retornar, quería
huir rápidamente de ahí, de la incomodísima situación.
Una
mujer bella de piel canela tomaba su mano derecha, mientras ella me invitaba a
pasar con voz mustia.
-ella es iveanyi
-mucho gusto, igualmente
Luego
del protocolo de rigor ivy nos dejo solos, mercedes me dijo que el medico había
diagnosticado una severa anemia y presión muy baja, le dije no hables mucho y
déjalo todo así, ella insistió en que al día siguiente saldría de ahí y que
iríamos a conocer Tariba tal cual me lo había prometido, me hacía sentir
especial estando así postrada y aun pensando en mi bienestar, me informo que helio había alquilado un lugar
para mi y que estaba segura seria de mi agrado, un par de habitaciones en una
posada a unas cuadras de su casa de pirineos, yo solo atinaba a asentir con la
cabeza y acariciar su gran frente.
Helio
entro y ordeno a José que me llevara a instalarme, yo notaba en helio a una
madre en extremo preocupada por su hija, como si quisiera tenerla en una urna
de cristal para que nada le sucediera.
El
lugar no podría ser mejor, las nubes danzan con lo verde de la zona, y cada
entrada al lugar tiene olores a jazmín, es una casona grande y de larga data,
según cuenta doña Mayra ahí nació uno de los mas influyentes presidentes de
Venezuela, era una casa hacienda tipo finca que con el progreso y desarrollo de
la ciudad fue perdiendo terreno por venta a los grandes malls y conjuntos de
departamentos, pero igual la casona estaba intocable, ella tenia tres hijos Gian
Carló, Narso, y junior los tres son enormes en especial junior quien mide 1.90
y pesa 150 quilos es muy fuerte trabaja como chofer y tiene su propio truck de
carga a valencia, narso es haragán un tipo sin escrúpulos que vive de las
propinas que le da Mayra es un reflejo de su padre que siempre anda en shorts y
pantuflas todo el día y come como descocido, el único que guarda afectos por el
estudio es el bonachón de jean carló quien estudia ingeniería industrial en la UNET , desde mi llegada se
mostró amable y muy atento a mis necesidades.
Mayra
era una mujer obesa de brazos fornidos y fofos de tez trigueña y suele cobrar
extremadamente caro por cada uno de los bungaloes o cuartos que alquila, dentro
de toda la fauna habitante de la pensión de doña Mayra hay una joven que
estudia en la UNET
ingeniería civil dejo a su pareja dice ella por infiel pero mas tarde Gian
Carló me contó que cuando el muchacho supo que estaba embarazada dejo de
buscarla y se consiguió una novia colombiana que era un haragán y que llego a
golpearla mas de una vez.
Paula
tiene mal genio cuando Mayra la apura con los alquileres llegan a decirse cosas
muy duras y yo no soporto ese tipo de enfrentamientos.
Cuando
pasaba esto agarraba la viola y me podía a componer cerca a la ventana de mi pieza
la vista era hermosa podía ver todo Tariba desde ahí los colores la lluvia los
relámpagos y la noche estrellada junto a todas las luces de la ciudad.
Helio
llamo a mi celular y me pidió que vaya a ver a mercedes a las 8 am del día
siguiente, era jueves y su voz sonaba distante y rara.
Mayra
me había dicho con sorna que aquella chiquilla que ella había visto crecer era
de peligro una sifrinita que gustaba de caprichos y luego se hartaba, que había
despreciado a todo novio conocido, me resultaba despreciando decía que no
pasaría mucho tiempo para verme regresado a mi país con la moral por los suelos
que seria mejor si yo tomaba la iniciativa de dejarla antes que me rompiera el
corazón, su sola presencia y su voz chirriante me molestaba tanto que trataba
de evadirla al máximo trataba incluso de salir por la otra puerta con tal de no
topármela.
Peor
aun resultaba encontrarme con el bueno para nada de Narso siempre me decía si
tenia unas monedas para llamar a su novia nueva y que le diría a Mayra que lo
descuente de la paga de las piezas, siempre le decía que no y siempre me
repetía la misma historia patética y tozuda.
Es un
tipo descarado con un auto del 63 al cual idolatra, un armatoste que contamina
el planeta, estudiaba arquitectura hasta que una novia lo cambio por un primo y
el quedo devastado, sin ganas de nada dice el que hasta recuperarse todo le
apesta todo esta mal solo sus razones son validas, su mayor preocupación al día
es cuantas abdominales hizo, y quienes irán las noches del viernes a bailar en
ártica del barrio obrero.
Jean Carló
por el contrario es un tipo metódico, calmado inocente para su edad de buenos
sentimientos siempre con la mano extendida para apoyar al que la necesite el
vive en el primer piso cerca a la entrada me contó en secreto que es para estar
lo mas lejos de Narso quien a pesar de haberse criado juntos toda la vida no
tolera su presencia.
Me
desperté muy temprano tanto que aun estaba azul clarito el cielo, aquel cielo
hermoso y despejado, me puse la ropa más elegante que pude, guarde la guitarra
en su estuche, según yo mi música podría alegrar el corazón de mercedes, estaba
despidiéndome, y ella estaba en la entrada parada agarrando hojas del sauce
viejo.
-que pasa? Todo bien?? Que haces
aquí, me llamo helio me dijo que vaya a verte temprano.
-lo se tuve una conversación con
ella.
Así le llama ella a sus
discusiones con su mama.
-que paso?-nada tenemos que
apurarnos luego te cuento…. OK
Salimos
por la misma zona donde yo veía la puesta de sol desde mi ventana, me di con la
grata sorpresa que donde me llevaba era exactamente la zona donde yo divisaba
los relámpagos era un valle hermoso era Tariba, me dijo cumpliré con mi
palabra, creía yo que estaba hablando de algo a lo que no me atreví a
considerar oportuno de realizar pregunta alguna y solo asentí con la cabeza y
me dispuse a dejarme llevar.
El
camino fue especial, ella amaba la música de un grupo de rock fuerte llamado
pantera tanto como Floyd, pero puso Charly García por que piensa que me gusta,
la verdad es que ya no tanto. O quizás simplemente no me gusta nada.
El sol
estaba radiante, todo alrededor era verde, las casas eran de techo a dos aguas
y tenia aroma a fruta fresca, cuando llegamos me llevo a un lugar donde vendían
todo tipo de chucherías hippie pero fue para darme una gran sorpresa me dijo
dejemos el auto aquí y tómame de la mano, la agarre pero replico toma mas
fuerte mi mano y aprieta los dedos, ella detestaba que yo al tomar su mano
tenga los dedos abiertos quería que al tomarla cierre mis dedos como abrazando
toda su mano, yo por supuesto por el calor no lo hacia pero no quería
contrariarla.
Llegamos
a una zona bonita con muchas flores y me soltó, se adelanto mientras yo miraba
absorto de derecha a izquierda, y me llamo.
-ven, no tardes, mira
Mire
una tumba bien cuidada, con un epitafio que decía a la letra, todo puede irse
menos lo que viviste con quienes amaste.
-nona
el es con quien me voy a casar, un frío me recorrió la espalda, y todo el lugar
tomo una atmosfera de seriedad y compromiso.
-cierra tus ojos y ora conmigo.
Mientras
tenia los ojos cerrados sin orar, ella tomo y abrazo mi mano fuertemente como
diciendo quédate, esto no puede fallar.
Cuando
abrió los ojos me dijo ven conmigo, a pesar que las flores aun estaban en
buen estado ella compro el ramo mas
grande del lugar le cobraron un ojo de la cara pero eso ni la inmuto, se acerco
y con cariño dejo el arreglo y nos marchamos.
Subimos
al auto dio una giro leve y salimos raudos de ahí, no dijo una sola palabra
solo me miraba y sonreía y eso mismo repitió varias veces hasta llegar a un
condominio donde detuvo el coche, sin soltarme la mano me hizo subir una
escalera de madera blanca, entro en una habitación se saco toda la ropa incluso
sus brazaletes y demás cachivaches y me mostró el culo, no debo escatimar en
detalles que era hermoso todo lo que veía, que el corazón se me salía por la
boca me dijo ven, hicimos el amor todo el día, hizo cosas conmigo que son
inenarrables, quizás hasta perturbadoras para corazones mojigatos y
conservadores.
Cuando
regresamos helio estaba en la puerta y dijo mami te he llamado toda la tarde,
mercedes entro le dio un beso en la mejilla, pero no le dio ninguna respuesta,
helio me miro de forma tan rara que aun hoy intento descifrar que quiso
comunicarme pero no tengo certeza si fue desprecio rencor o simplemente
desprecio, a veces elijo miedo, si es y fue miedo. Mercedes me llamo con la
mirada me quede parado y helio dijo pasa para que cenes Julián.
La
sensación de apego era agobiante, ella estaba ligada a mi casi de manera sobrenatural,
sus miradas, sus atenciones, pero era imposible desear que helio no sepa que
estaba pasando, su grácil hija, su belleza imponente su importante niña en
manos de un total desconocido, de alguien que no brindaba la seguridad de darle
un futuro en una ciudad que le era totalmente ajena y esquiva.
Mercedes
no me soltaba la mano y helio no me dejaba de mirar por el rabillo del ojo,
mercedes le contó que fuimos a poner flores a su nana, todo estaba bien sentí
como helio respiro hondamente y yo pude tragar los sorbos de ese sancocho con
menos presión, mercedes me dijo quieres probar “nestee”, le dije no se que es
eso y se hecho a reír, helio empezó a retirar los platos de la mesa y envió a
teresa a traer algo de abajo, mercedes me dijo es algo que te va a gustar
mucho, le dije OK, saco un tarro enorme de lata conteniendo un polvo marrón que
mezclo con agua tratada de mesa, pensé me va a dar ese asco que bebí en el
aeropuerto, ese maltin polar, puse una cara que ella me dijo prueba, y lo hice
y fue muy agradable era un te rico como si tuviera miel con un toquecito de
limón o algo parecido tenia mucha semejanza con lo que llamamos aquí cebadita
helada la cual me hacia recordar momentos gratos en Perú. Estábamos mirando TV juntos y su madre en un descuido
de mercedes me llamo con un gesto de la mano, fui hacia ella y me dijo quiero
hablar contigo, le dije OK ella me expreso que no en ese momento que me
llamaría para conversar al día siguiente pero que era importante y sumamente
urgente.
Dijo a
José que llevara a mercedes a comprar no recuerdo bien del supermercado con la
buena coartada de prepararme algo y que yo la ayude con unas bolsas que tenia
en el auto, mercedes cayo redondita y fue con José, helio me llevo a dar una
vuelta no habían ningunas bolsas ni nada.
Al día siguiente creo que no podré
señora helio debo cambiar unos dólares urgentemente
“Yo te los cambio” me dijo, le dije
que además iba a un Cyber a saludar y dar noticias mías a mi familia, finalmente la conversación incómoda fue como
al mediodía yo estaba totalmente absorto, al reconocer las intenciones de ella,
me dije a mi mismo esto solo es de ciencia ficción y en tramas de novelas
baratas. Lo cierto es que helio me ofreció dinero para irme a Perú, no tardo en
argumentar que sentía un total rechazo a mi persona, que no la entendería jamás
porque no soy madre como ella, que tenía planes ya pre-concebidos, que no
quería que el padre de mercedes opte por medidas más viscerales y violentas, yo
solo atinaba a mirarla, y en ese breve lapso de tiempo intentar visualizar mi
vida sin la presencia de mercedes, me decía, la conozco muy poco, sin embargo
es muy bella me gusta mucho, trataba de hacer infructuosamente un balance
sumario de por qué debería aceptar los argumentos de helio y no los iba a rebatir.
Finalmente para bien o para mal le
dije suelto de huesos que no me iría y que quien debería decidir finalmente era
mercedes sobre nuestra relación y no ella.
Pude sentir en la piel como mis
palabras produjeron un certero golpe en helio y que desde ese momento tendría
toda su artillería en mi contra, agradecía al destino que ya haya sido pagada
mi estadía en la pensión de doña Mayra.
-OK aquí nadie nos va a
interrumpir, seré clara contigo, me pareces un buen muchacho, y hasta quizás lo
seas, hasta tu familia sea todo lo que dice Merce, pero no te vas a llevar a mi
hija. su padre y yo hicimos todo para darle lo mejor, es una atleta consumada
con un nombre Ya ganado, desde que te ha conocido todo es presión baja, anda
como boba , no quiere entrenar ni saber nada de sus amistades ni de nada que no
seas tu, ¿han tenido sexo? ¡Dímelo ahora!
-señora yo no puedo
-claro que puedes acaso no eres
hombre, acaso crees que me trago todo este cuento de tu inmensa bondad,
responde a lo que te digo o tendrás a tu peor enemigo en mi.
Como
iba yo a contarle a la mama de mercedes que había tenido sexo espectacular
salvaje descomunal que su hija practicó “felatio” conmigo como nadie lo habría
hecho ni hará quizás jamás, como decirle a una madre tales cosas estaba loca de
remate esta mujer, para pedirme respuestas tales.
-señora yo no puedo hablar de
cosas como esas, en todo caso pregúntele a su hija.
-Insolente como te atreves sabes
que ella no me dirá nada que ella es rebelde y que no llegáramos a buen
termino. Pero OK te jodiste conmigo has planteado una disputa en la cual
No importa quienes perdamos pero
mercedes no.
Sus
ojos estaban llenos de lágrimas pero no precisamente de pesar si no más bien
rabia, incontenible ira. Llego mercedes con una sonrisa de oreja a oreja yo no
podía decirle nada pensé que lo de helio seria una pataleta de mama frustrada
por no tener influencia en una hija que me prefería a mi, bueno eso pensaba yo
hasta ese instante,
-vamos a comer mama, que vas a
hacer
-mami tengo una jaqueca sírvanse
ustedes no mas hay pizza en el horno y soda en la nevera.
Mercedes
me miro raro pero al conocerme poco no sabia leer aun mi cara, comimos vimos
películas hasta tarde y me fui a descansar.
Cuando
llegue a la posada de doña Mayra intente dormir pero solo daba vueltas, la cara
rabiosa de la madre de mercedes era evidente en mis pensamientos, era presa del
pánico mas efervescente puesto que venían ideas repentinas de mi estadía en
Venezuela, sobre como seria la venganza de helio, que probables arremetidas
contra mi iba yo a afrontar en un país del cual conocía apenas días.
Era
tal mi desasosiego que preferí salir por la ventana y mirar las luces a lo
lejos, di la vuelta al zaguán y una voz gruesa me saludo:
-peruano ¿por qué no duermes?
-era junior y me miraba con ojos
de querer joderme y hacer chacota de mi le dije:
-faldas junior líos con tu
compatriota
-¿sabes lo que es miche?
-no, saco una botella que tenia entre las matas, y me dio a beber, yo
no tenia interés de beber nada menos ese brebaje que por la penumbra no podía
ver, pero despreciar a junior y sus 130 kilos no era una buena idea, empiné el
codo y una lija húmeda y asquerosa descendía, quemando mis entrañas.
-¿al principio quema pero luego
entra suavecito? Sentenciaba el rechoncho, asentí
con la cabeza y empezó una charla. Me contó que andaba de amores con una mujer
casada, que el marido era un tipo que trabajaba lejos y que solo regresaba para
follarla, que era una buena mujer, muy trabajadora y que soportaba la situación
por no tener otra vía de escape y por miedo a alguna represalia, me manifestó
que al principio él la jodía solo porque era una catirita hermosa de
buen culo y caderas cimbreantes, ella atendía en el restaurante donde comían
los chóferes a Peribeca ( una zona turística cerca a san Cristóbal) que
salieron juntos una vez y la embriagó tanto, que terminaron en un motel barato
jodiendo como animales, poco a poco la fue conociendo mejor, ahora la había
convertido también en su mujer y no la podía dejar, estaba encariñado como un
adolescente, él piensa que su deber es estar con ella, a estas horas me dice
entristecido debería estar metiendo la cara entre sus pechos y oliendo sus fuertes
aromas, pero que en su lugar estaba el marido, poseyéndola o quizás babeando en
medio de ronquidos interminables, que lamentaba salir con la carga por una
semana sin haberla visto (solo de lejos) solo le quedaba el consuelo de haber
hablado por el celular, al oírlo, sus grises palabras y su rostro raído, yo
empezaba a sentir algo de alivio por que al menos yo no tenía una situación
extrema como esa, yo era dueño de los afectos de Mercedes pese a quien le pese
y esos mamotretos de su madre pasarían a segundo plano cuando vea las
intenciones serias que yo guardaba para con su única hija, además si ella
quería que su hija no viaje a Perú conmigo, bueno no tenia problema, buscaría
un trabajo en Venezuela y me quedaría ahí, total ya era grande para enrumbar mi
vida, mis padres me apoyarían, y mi perro, bueno lo metería sedado en un avión
y lo mandaría pedir…
-¿no me vas a contar tu?
Iba a
hacerlo, necesitaba hablar, desahogarme, ese brebaje que desprecié estaba
logrando el efecto esperado, de hecho el alcoholo me daba valentía, coraje,
esperanza, lo iba a hacer, pero luego advertí que había mucha razón en pensar
que doña Mayra era si no amiga, informante de todo lo que yo haga o deje de
hacer en esa casa, que contar mis cosas, mis pensamientos como decía mi madre
era lo peor, siempre me recalcaba jamás contar con nadie si no era Dios o ella
misma, callé y le dije que tenía insomnio por los relámpagos y por el ruido
fuerte del agua sobre las tejas, que extrañaba mi casa en Perú, mi barrio y no
sé que mas mentiras.
No sé
si me creyó pero no pregunto mas, estaba ebrio, yo dudaba que el pudiera
conducir semejante vehículo de carga en ese estado, me despedí agradeciéndole y
entre.
Cuando
llegue, Mayerlin estaba en la sala de estar mirando al vacío, yo no quería
preguntarle nada de nada, solo quería dormir así entre casi sin saludar, estaba
subiendo y Giancarlo me detuvo y me dijo que había venido el novio de Mayerlin
y la había tratado mal,
-por
que no bajas y le hablas de la religión y cosas así-
-no es
buena idea, quizá solo quiera estar sola ahora-
Tome
mis llaves y entre en mi pieza, me tire sobre la cama y tenia un enorme cargo
de conciencia, así que odiándome bajé y hablé con ella.
-Hola ¿hace frío no? No me
respondía, Miraba al vacío mientras yo quería irme a dormir,
-¿Alguna vez has pensado en tirar
todo y largarte sin importar nada?
-Le
dije si muchas, pero luego todo pasa,
-¿Que sucedió?,
-Vino el imbécil de Carlos a
joderme la vida, dice que ira a trabajar a caracas y que hasta que consiga algo
estable no podrá darme nada para Efraín, y yo debo pagar mi cuota de la u,
antes del viernes y no se de donde mierda voy a sacar la jodida plata.
-Le dije pero y tus ventas,
-es que no puedo irme sola
llevando a Efraín a Cúcuta no es simple,
normalmente dejo al niño con mama pero esta fuera de aquí, se fue con mi
hermano y no me responde las llamadas, si quiero lograr la plata debo irme
mañana temprano, harías algo por mi? Dentro de mi decía claro que no, ni
jodiendo, y tuve que decir si dime, vamos juntos a Cúcuta te pego los pasajes
no es caro yo hago las compras y tu caminas con Efraín,
-Pero no será peligroso llevarlo,
-La gente allá me conoce además
estaremos seguros comprare en la zona segura, y cosas para sifrinitas, nada de
cuidado que dices, bueno le dije, fino eres mi chamo no lo olvidare, llame a Mercedes
le dije que iría a Cúcuta, le conté la historia y le pareció genial que apoye a
esta chica su comprensión me pareció estupenda.
Giancarlo
me llevo a comer según el las mejores hamburguesas de san Cristóbal, y ahí me
presento a Alejandro Hemiro, un ecuatoriano simpático de unos 24 años que tenia
una negocio en la calle, un carrito sandwichero en una avenida muy transitada
camino a barrio nuevo, Giancarlo no paraba de decirle que yo era un muy buen
músico que tenia mis propias canciones, que cantaba muy bien etc.
Yo
mientras tanto devoraba las hamburguesas generosas y grandes que nos servia Hemiro,
el a su vez no cesaba de preguntarme si en Perú todos teníamos problemas de
faltas de dientes, y si nos arreglábamos los problemas a golpes. Yo lógicamente
le explique que Laura Bosso era un ser vil, despreciable que usaba y pagaba a
actores improvisados para generar controversia y etc.
Mercedes
me ha llamado por teléfono muy temprano hoy en la mañana y me ha citado para
vernos en plaza los mangos, algo que me sorprendió mucho, lo usual seria que la
vaya a ver a su casa, pero en fin, paseamos por un mall donde ella siempre
compraba incienso, pero al pasar cerca en la calle había un hippie que la
saludo con sonrisas, ella se le acerco y se dieron un generoso abrazo, esto me
enfureció, me pareció que ella había sido en extremo cariñosa con aquel sucio
sujeto.
Dentro
de mi salio un ser bajo, mal pensado, mas sucio que aquel hippie, fue imposible
contenerme, ella me miraba sorprendida, como tratando de encontrar al hombre
del cual estaba embriagada de ilusión, no puedo ser iluso y decir que era amor
por ninguna de las partes, pero no hallo nada, solo un pusilánime que le grito
en pleno mall mientras la gente miraba atónita, me daba el lujo de tratarle mal
como si ella fuera alguien de dudosa conducta, claramente pude sentir como un
ser me dominaba, un ser hediondo, torpe y matón.
Ella
solo atino a decirme que la siga, como si hubiera sido liberado de ese trance,
me di cuenta que había estropeado algo, que nada seria igual, le pedí mil
perdones, le dije que no entendía que me había pasado por la cabeza para tener
tal proceder, ella solo caminaba y yo estaba atrás como un estúpido.
Fue a
comprar el incienso, me dijo que nos veríamos mas tarde, yo no quería dejarla
ir, sabia que ella pensaría lo peor de mi, que quizás era el principio del fin,
pero ella no cedió, le dije OK si no te importa mis sentimientos, prefiero que
terminemos pues nada tenemos aquí, y fue la peor idiotez que pude decir, pues
ella dijo OK terminamos subió a un taxi y me dejo parado en medio de la nada.
Algo
en mi me decía que la llame, algo en mi me decía que todo estaba perdido, que
si no tomaba alguna acción todo el castillo se destruiría frente a mis ojos,
llame a su celular y no contesto, insistí varias veces hasta que lo apago.
Estaba realmente desesperado intente caminar para olvidarme, hice lagunas
oraciones pero nada lograba quitarme el desasosiego, era el fin pensé, y ahora
que va a pasarme, que haré no conozco a nadie, lo peor no era eso si no el
hecho que realmente ella vivía en mi, la tenia atravesada en mi mente, no sabia
si era amor, o era el buen sexo que me daba, o simplemente estaba al borde de
la esquizofrenia, pero el frenesí era tal que no podía pensar en otra cosa.
Fui a
buscarla a la universidad pero no me dejaron ingresar, necesitaba mas dinero,
pero por culpa de Chávez las casas de cambio estaban prohibidas de cambiar
dólares, tenia 100 dólares que me urgían en hacerlos bolívares, quería dinero
para salir, ver alguna película, comprar alguna chuchería, que se yo olvidarla,
pasar el tiempo, y volver a insistir con el celular o tomar el aire necesario
para ir a buscarla a su casa sin el temor de que me mande a la mierda.
Cuando
en medio de la desesperación vi a un taxista como contaba la taquilla del día,
y tuve la idea en la cabeza de ofrecerle mi billete de cien dólares por los
bolívares que equivalían, claro sin pensar en el hecho que yo conocía en ese
momento el precio real del cambio en todo caso era una presa fácil de que aquel
sudoroso chofer me estafe, pero nada me importaba, no pensaba, solo era un
autómata desesperado y solo, estaba a punto de abordarlo, el me miro y me hizo
un escaneo rápido de pies a cabeza sabia que era extranjero por mi forma de
hablar y de vestir, además san Cristóbal era una ciudad de gente o muy negra
pero de ojos claros o muy blanca por la cercanía con los inmigrantes
portugueses y franceses, y yo era un cobrizo de bemba azambada, me dijo te daré
38 mil bolívares le dije esta bien, una voz femenina que venia de dentro del
taxi opuso resistencia, no chamo como 38 mil bolívares, salio del taxi, y me
empujo el billete haciéndomelo guardar y le metió tremenda puteada al chofer,
fue tal su fuerza de actuar que me quede paralizado, ella me miraba mientras me
decía que el hecho de ser turista me hace presa fácil de aprovechados como ese,
el taxista por supuesto se retiro en medio de una crisis de nervios de esta
muchacha que era idéntica a la fallecida conductora de nubeluz Mónica Santa
María sino que era mas alta, tenia unos ojos hermosos y enormes y una sonrisa
franca y muy grande, vestía muy bien ella había estado dentro del taxi justo
para que la lleve a su destino, pero mi mente estaba tan volada que no percate
de eso, me dijo el cambio de 100 dólares es mas o menos 75 mil bolívares, es
decir el taxista me iba a dar menos de la mitad de lo que realmente debía, ella
me dijo por que tienes que cambiar dólares en medio de la calle, le dije bueno
no conozco a nadie, tengo poco tiempo aquí y necesito comprar cosas, las casas
de cambio, si lo se están todas congeladas igual que las cuentas en los bancos
ese Chávez de fuck……fresco te llevare con mi mama ella te los cambiara con
gusto, vamos, y de pronto me hallaba en un taxi con una total ….. Con rumbo
desconocido.
La
madre de Ladymar era sumamente jovial y divertida, tenia el cabello encrespado
y pelirrojo, era amable en extremo, siempre trato que yo me sintiera como en
casa, luego pude saber la real razón por que ella se comportaba así conmigo, lo
explicare mas adelante, no dejaba de preguntarme las razones por las cuales llegue
a Venezuela, y si bien s cierto al principio tanta gentileza me llevaba a ser
precavido y hablar lo mínimamente posible, solo esperaba el cambio de mis cien
dólares y retirarme.
Ladymar
le dijo a su madre: - mama el gringo quiere probar tu sancocho, dentro de mi yo
decía a que gringo se refiere porque yo soy cobrizo y da con la bemba de sambo
mas bien-, cuando expreso estas palabras me codeo cómplice y traviesa se reía,
la señora pilar solo atino a sonreír también, y dijo no te preocupes hijo ella
recluta a los extranjeros y siempre los trae aquí, hace poco trajo unos daneses
a cenar, y les hizo la misma broma, no hay sancocho pero tengo salchichas con
huevo y soda con pan campesino, te parece??, yo asentí, Ladymar era bella, me
iban a cambiar el dinero y de paso ahorraría unos bolívares del almuerzo.
La
conversación fue increíble tuvimos una química inusual, ambas se quedaron
perplejas por la sola idea que alguien había llegado a un país donde no conoce
a nadie, donde no tiene amigos, ni familia solo por conocer a alguien creando
firmemente en que iba a lograr el éxito en una relación sentimental a
kilómetros de distancia, finalmente casi a las 6 de la tarde obtuve el cambio
de mi dinero y Salí de ahí al despedirme y entrar al ascensor pude percibir como
ella hubiera deseado tener a alguien que haga lo que hice por mercedes, nos
despedimos y algo en mi se turbo, la tristeza que se había ido al entrar en ese
calor de hogar, de familia se estaba esfumando y dejar a Ladymar en la puerta
al levantar las manos y decirle adiós me regreso al estado inicial de ansiedad
cuando la vi en aquel taxi. Lo bueno es que tenia sus teléfonos ella me dijo
que si necesitaba una amiga podría contar con ella, incluso añadió que no
importaba la hora en que la llamase, gesto que agradecí mucho.
Una
vez mas volví a mi realidad, llegue a casa de doña Mayra y halle a Giancarlo y
le conté mi novedad, me dijo de todo desde cretino hasta torpe, me contó que a
la monita es decir a mercedes se le conoce por ser una chica de su casa que el único
defecto que le podía encontrar era su exceso de amor por el deporte, de no
tener una vida propia, que quizás yo era esa respuesta que ella estaba
buscando, pues yo era la otra cara de la moneda aquello que ella jamás podría
tener, me dijo que no me desanime, que el y su hermano y su destartalado auto
me ayudarían a lograr la ansiada reconciliación.
No me
había percatado hasta ese instante que el sexo con mercedes me había atrapado,
soñaba con sus senos firmes, con sus jugueteos traviesos y repetitivos con su
lengua, con su lencería, con sus ojos hipnóticos, estaba como adicto a ella y
nada me devolvía la paz interior, era como si ahora ella era yo y ella yo.
Hemos
pasado varias veces cerca de “Discolandia” he bajado y Narso a gritado Hans a
voz en cuello, y he visto como la tía de mercedes se ha asomado a la ventana yo
tuve que mimetizarme con algunos clientes de la tienda, pero creo que todo fue
inútil, hemos salido raudos de ese lugar, de nada serviría que le regañe algo a
Narso el entretenido se acordaba como me ocultaba tras los hombros de un obeso
cliente mientras él y Giancarlo se reían en el auto.
Cuando
todo aparentemente estaba perdido mi celular empezó a vibrar y sonar con el
tono de “Iron Maiden” el cual indicaba que era mercedes quien me llamaba,
conteste como si estuviera tranquilo pero mi corazón latía como el de un feto a
mil por hora,
Alo?? Hola necesito hablar
contigo-le dije OK- me dijo ven a buscarme a mi casa mañana a las 8am- le dije
está bien un besito y colgó…
Tengo
un amigo en Perú que me decía a menudo, cuando viene la mala, se viene con
todo, y hacía alusión al hecho que hay etapas de mala racha en la vida de cada
ser humano, y en efecto los hechos a partir de esa testaruda y tonta reacción
celosa que tuve por la amistad que ella le profeso a aquel hippie en el mall,
ahora tenía una nueva oportunidad de redimir mis actitudes, llegue temprano,
más de lo que ella me sugirió, espere atento, miraba el reloj y los minutos se
hacían larguísimos cuando salía algún vecino me hacia el loco, me daba
vergüenza que me vieran esperando solo ahí, luego pensé que cuando alguien
tiene buenas intenciones no debe sentirse avergonzado en situación similar, al
contrario, es una virtud esperar, mas aun a quien crees amar.
Cuando
salió me dio un beso en la mejilla, ya no en la boca, estaba un tanto fría,
pero no me fijaría en ello, seria paciente, recordaba las palabras fuertes que
me brindo Giancarlo entre ellas, que yo debía ser paciente, demostrar todo lo
contrario al papelón que hice en el mall, darle la contra como decía el, tenía
que darme la contra a mí mismo.
-No
voy a hablarte del tema, porque he derramado muchas lágrimas por eso, pero si
quiero que sepas que algo en mí se ha roto, no me gusto verte ansioso, seguirme
como perdido, quería que no hablaras del tema, y no parabas de incidir en lo
mismo, me enseñaste a que no eres ideal, que quizás no exista lo ideal, me
demostraste que te conozco casi nada, y puede ser un error todo lo que hemos
vivido, pero como no puedo dejar como algo pequeño que hayas dejado todo allá
en tu país para venir a conocerme, vamos a empezar de cero, no insistas, ni me
pidas que retroceda en lo que te estoy proponiendo, en pocas palabras quiero
que nos conozcamos como lo hace una pareja normal, sin premuras, ni exigencias,
quiero que olvides nuestra intimidad, si estás dispuesto a entender podemos
empezar nuestra amistad, de otra forma es mejor que regreses a tu país, no te
recomiendo quedarte, mi madre es muy rencorosa, y ayer ella y yo tuvimos una
larga conversación y entre otras cosas para poder recibirte y tener la libertad
de verte me ha conminado a llevar terapia con una especialista que es amiga de
ella.
Mientras
ella decía todo esto, sabía perfectamente que todo estaba en extremo difícil,
que no había podido sacar provecho de la magnífica oportunidad que tuve con
ella, que eché por tierra la confianza de ella hacia mí, ese acto de fe
increíble y que a ese corazón mancillé. Que su madre tomó ventaja hábilmente y
que yo mismo puse la bandeja en mi contra
Está
bien le dije, estoy de acuerdo, tenía
seguramente la expresión de tristeza en el rostro porque ella extendió
el brazo y me acaricio levantándome el mentón diciéndome, no te pongas triste
si te pido esto es por nuestro bien, créeme.
Pasamos
una mañana bonita, salimos a caminar me enseño, el barrio obrero, me contó
historias de su abuelo, de su familia, y vi como ella se sentía cómoda de saber
que yo la escuchaba con atención, sentía como poco a poco se olvidaba de lo que
me dijo en la mañana, pues me apretaba las manos fuertemente, y en un momento
al tomar helados, le robe dos besos en la boca y sentí como el cuerpo me decía
llévala a la cama y haz lo que tengas que hacer.
Esta
vez no iba a dejar libre al ser que claramente se, que mora en mi y que cuando
se abastece es implacable y no perdona ni asume consecuencias.
Luego
de llegar a su casa me dijo: -siéntate
voy a traer algo para comer-, fue a la cocina preparó bocaditos, cuando me
entregó las botanas sonó el timbre y se dirigió hacia la puerta
-hola-
-Que haces aquí-
-Vine a ver a José-
-No se si esta, -
-igual lo espero-
-regresa
después-
Cuando
ella intercambiaba estas palabras vi como un pata entro raudo y miro de reojo
donde yo estaba, me contuve y trate de hacerme el loco, luego vi como ella fue
tras él, después de eso solo oía palabras entrecortadas, seguí viendo la TV pero era casi imposible no
oír algunas palabras gruesas, cuando me paré vi como ella empujaba a un tipo
alto y moreno con pinta de rockero que no dejaba de sujetarla del brazo con
fuerza, me abalancé contra él y nos agarramos a trompadas. Ella gritaba,
intentaba separarnos, nos golpeamos duramente y salimos entre empellones y
forcejeos hasta el umbral de la puerta, cuando en un descuido el me dio una
fuerte trompada en la cara a lo que respondí con un puntapié, en un abrir y
cerrar de ojos, cayó por la baranda y fue
a dar al jardín desde un tercer piso, quedando tendido como muerto para
sorpresa de todos.
Yo
estaba petrificado temía lo peor, ser un extraño, y ahora esto me veía encerrado,
con mi vida acabada por una estupidez, mercedes me miraba pálida como un
maniquí de porcelana, cuando trate de acercarme entro en la inverosímil escena
José y helio quienes no dejaban de atender al sujeto que ya empezaba a moverse,
lo cual me alivio, me acerque y heliodora me dijo que me aleje, mercedes quiso
decirme algo pero José y su madre la agarraron y le dijeron algo al oído, luego
José se acercó y me dijo:
-la cagaste peruano, ahora si te
jodiste maldito looser, pequeco de mierda…mejor te largas porque ya helio llamo
a la petejota.
Vi los
ojos de mercedes eran los mismos ojos lastimeros que mostró cuando tuvimos la
escena de celos en el mal, cuando hizo todo para ignorarme, cuando sentí por
primera vez esa sensación de angustia estremecedora.
Me fui
de ahí, deseaba que solo fuera una escena irreal, pero no lo era, estaba
confundido, loco temeroso lleno de demonios internos que me aprisionaban y me
decían lo peor a la mente.
Mas
tarde en la casa de doña Mayra intentaba fallidamente el gordo consolarme
diciéndome que nada malo pasaría que solo era un mal momento.
Decir
que no tenía miedo seria mentir, decir que no deseaba estar en mi país y jamás,
haber participado en esta loca aventura es lo mismo.
Al día
siguiente fui a ver a mercedes, salió la madre y me dijo ella no está, le dije
OK a que hora puedo regresar, ella solo cerró la puerta.
Me
quede solo mirando como mi castillo de arena se derrumbaba con ayuda de mis
propias manos.
En mi
habitación estaba con la guitarra en mano, pero no la tocaba, miraba el paisaje
que en ese momento era mi único consuelo, no quería que llegara nadie a
consolarme ni a darme palabras de aliento solo que suene el maldito teléfono, y
que, mercedes me diga te extraño ven que todo paso.
Pero
nunca sucedió, nunca llamo, nunca pregunto por mi, la señora mayra se burlaba
de mi situación diciendo, esa sifrinita solo quería probar la mercancía nueva,
eras la novedad, y como novedad paso tu tiempo.
Mi vida era un fiasco, yo mismo
me sentía asfixiado, inconsistente out, sentía fuertes ganas de llamar a
Ladymar y consolarme con ella pero hasta eso me hacía sentir culpable.
Luego de esperar algunos días
recibí una extraña llamada a mi celular, era ella y me decía querer conversar
en una zona neutra, hasta ese entonces yo no conocía mucho la ciudad,
mayormente me desenvolvía entre la plaza los mangos el mall y la zona de
pirineos, en especial trataba de tomar las rutas que solo ella me mostró, con
la esperanza de quizás toparnos por error de cálculo de ella o por esas
casualidades.
Asistí a la cita que ella
planteo por fono, llegue temprano a la cita, pero ella no llego, recibí un
mensaje de texto donde decía entra a un Cyber conéctate, lo hice, ella me dijo
seré breve, no me dejan salir me tienen vigilada, le he tenido que decir a helio
que ya no te quiero, pero ella no me cree, teme que yo haga una estupidez como
irme contigo o algo peor, quieren enviarme a caracas, no estoy en san
Cristóbal, lo mejor será que regreses a Perú, le dije no puedo, me prometí no
discutir pero fue imposible no hacerlo le reproche que si estaba en su país,
dejándolo todo era únicamente por ella.
Dijo te llamare, y desapareció
del chat, estaba mas que furioso, era una zona desconocida del centro de san
Cristóbal, lúgubre, primera vez que veía gente pobre en Venezuela, las calles
era feas, lúgubres, estrechas, con casitas pequeñas y miserables, ella sabía
que no conocía su ciudad, porque me citaría ahí para no aparecerse, pude
percatarme que aquella zona estaba frente a la iglesia de aquel pastor enorme
como shwarztseneger que me había presentado hemiro Alejandro, y precisamente el
estaba en la puerta conversando con alguien mayor, lo podía ver claramente,
pero no quería que el me viera a mi, esperaba mucho mas de ella, claramente
sentí como en medio de la amargura mas agria la insatisfacción por ella me
desataba una rara sensación de liberación, no se si era un método mental para
mitigar el vacío o lo que sea, igual lo pude sentir y me sirvió.
primera vez que podía decir que
saboreaba la derrota mas ajenja, carajo, el pastor me ha visto, me ha levantado
la mano y me ha dicho con gestos que me acerque, yo no quiero ver a nadie ahora
menos oír a algún charlatán fantoche hijo de la gran puta, mierda, se ha
acercado el a mi, carajos y ahora que hare.
-hola
Hans venias a buscarme?
-si,
titubee (yo pensé este está cojudo, o que?)
-si
pastor quería tomar en cuenta la propuesta que usted me ofreció la otra noche
-perfecto,
pero debes saber bien que antes de ofrecerte un sueldo estable estarás digamos
que a prueba por poco tiempo, espero comprendas, pero esta zona es peligrosa y
debemos tener cuidado todos nosotros y tu también, te diré esto, tu no
recibirás dinero, pero nada te hará falta, digamos por un tiempo estaremos muy
unidos.
-cuanto
tiempo??
-digamos
un par de meses a lo máximo tres
-tres
meses??
-calma,
no te faltara nada, si necesitas ropa, yo iré contigo y la compraremos, si
necesitas alimentos, iras con mercedes.
-¿con
quien???
-Mercedes,
recuerdas la otra noche que llegaste con hemiro y Giancarlo no me viste llegar
con una señorita, la que me acompañaba, una chica guapa alta, vamos no dirás
que no recuerdas a ella, por favor,- lo dijo con un tonito irónico que no me gustó,
pero necesitaba ahorrar ahora mas que nunca.
-ah,
si, ya recuerdo, ella es mercedes,
-si
mercedes Beatriz, es la asistente personal de Sarah garcía, mi mano derecha
-OK,
-bien,
ella te ayudara y te ira poniendo al tanto de todo lo que necesites saber, en
caso de yo no estar presente, por cualquier imprevisto, tu sabes por algunos
viajes o comisiones que yo deba atender personalmente, pero digamos que no será
siempre solo eventualmente. O tienes algún inconveniente que una señorita como
ella, te ayude en algunas cosas a ti?? – me palmeo el hombro y me guiño
el ojo con sorna
-no
para nada, al contrario me sentiré Menos solo. Dije eso pero mi mente estaba
con lo que me había dicho mercedes, regresar a Perú así, era para mi menos que
imposible, además por alguna extraña razón sentía mas que nunca que ella era la
mujer de mi vida, estaba como un loco.
-no
quiero entrometerme pero pareces estar algo nervioso, paso algo??
-no
pastor nada solo he tenido algunos problemas,
-necesitas
algo?
Me quedo mirando imperturbable,
sus enormes ojos azules, esa sonrisa que trataba de dar confianza al interlocutor
osea a mi, me causaba repulsión era terrorífica la sensación, solo imaginen a
arnold shwartzenegguer tratando de consolar a un joven corazón enamorado, un
alma atormentada recibiendo palabras de aliento y tiernas del ser mas grotesco
y gigante mirándote fijamente con una sonrisa de oreja a oreja, una mueca
retorcida y disforzada, quería contarle que me sentía con el alma rota, total
era un pastor debería darme palabras de consuelo, esa era su tarea en el mundo,
pero las palabras de mama sobre no confiar en nadie hicieron un alto en mi
cabeza como un martillo que de pronto te da en el centro y te dice stop.
-OK
ya se lo que te hará bien, sígueme, no has almorzado aun verdad, además tenemos
que hablar
No tenia nada que perder, me
dijo -hace cuanto estas aquí, por que
viniste etc. Como un leve interrogatorio, le dije -hace poco, por motivos de trabajo.
Como observó mi parquedad, no
insistió y empezó a hablarme de la historia de la ciudad, me llevó a un lugar
especial según el, me dijo que ahí encontraríamos lo que buscábamos, ese lugar
se llamaba Tariba, si, el mismo donde ella y yo tuvimos sexo por primera vez,
donde hizo una plegaria ante la tumba de su abuela-nana, cerca a ese motel de
lujo donde pude ver su intimidad solo para mi, ese era el ultimo lugar del
mundo donde quería yo estar en ese momento, las lagrimas de rabia e impotencia
empezaron a bañar mi cara, no pude mas y le empecé a contar mientras el comía
la famosa bandeja paisa, especialidad colombiana que vendría a ser en Perú una
especie de lomo a lo pobre, pero muchísimo mas generoso y con mucha palta,
entiendo que para probar esto es que el quiso que vengamos a este lugar, como
una especie de sorpresa para subirme los ánimos que se yo, trataba de ser
amable, pero lo que logro fue dejarme hasta el sub-suelo, y yo contraviniendo las recomendaciones de
mama, le empecé a narrar toda la historia con mercedes a este extraño sujeto,
pero no le dije su nombre, solo su apelativo monita, tampoco le dije que era
una tenista reconocida ni quien era su madre. Mientras el comía con avidez yo
miraba por la ventana se veía exactamente la zona donde hace no muchos días
ella era mi posesión mas exquisita, imaginaba a ella conmigo almorzando ahí,
con sus blusitas translucidas, con esos pezones duros que tatuaban la tela,
pero en su lugar estaba este simio blanco despercudido y curioso como un lemur.
En medio de este trance de enajenación, De pronto se echo a reír a carcajadas
con esas muelas enormes amarillentas como de tiranosaurio rex y con ese ceño
fruncido poniéndose rojo como un tomate de tanta risa y frenesí, golpeaba la
mesa, algunas comensales nos miraban con extrañeza, yo entendía menos,
finalmente opte por no enfadarme pero puse una cara muy seria.
-no
lo tomes a mal pero es que me has hecho recordar una historia muy conocida,
sabrás yo estoy casado pero ahora no estoy con mi esposa, estamos como
distanciados, y cada palabra que has dicho me ha hecho recordar mi propia
historia y como recordaba como estaba hecho yo hace unos meses, un guiñapo de
ser humano, pestilente, solo sin nadie, en medio de mucha gente pero solo, quizás
Dios nos ha hecho juntarnos para que intercambiemos experiencias en este caso
yo para enseñarte a salir de esto-
Su
postura fue de amabilidad, no se hasta que punto trate de no seguir hablando de
aquel asunto, pero volviendo en si, le dije exactamente cual va a ser mi método
de trabajo con usted.
Veras
Hans, entiendo que estas pasando por un dolor grande y que quizás no sea el
momento mas adecuado para encargarte lo que tengo en mente…
-al
contrario necesito enfocarme, obsesionarme con el trabajo lo interrumpí.
-por
eso quizás el tiempo de prueba sea duro para ti pero es la mejor opción para
ambos, no crees?
-OK,
que así sea, pero quiero saber exactamente en que consistirá mi trabajo
-veras
en mi iglesia somos apenas 90 personas, he visto como otras iglesias con una
buena banda de músicos llegan a llenar sus instalaciones y bueno tu eres un
gran músico tocas y cantas además tienes temas propios, si los grabamos y
formamos una banda podremos incluso dar giras evangelisticas fuera, en
Colombia, a cambio no te faltara nada y veras como de aquí a un tiempo, la
chamita regresara contigo arrepentida cuando te vea en posters y publicidad y
sepa que no eres un don nadie sino un artista especial.
La
primera persona que conoci después de ese dia fue a don cosme un ex soldado y
combatiente colombiano que había encontrado la razón de vivir en esta iglesia
rara y oscura, el era muy limpio diría yo que exageradamente limpio, me ayudo
muy cortésmente con mi mudanza, la cual no consistía en mas que mi guitarra
libros y dos gastadas maletas, pero tuvo un gesto de cortesía encomiable para
ser un total desconocido, me expreso que lo hacia no por mi si no por agradar a
su Dios.
Este hombre era menudo pero grueso,
tenia cara de mafioso italiano de los años 30, se engominaba el pelo, al punto
que su peinado parecía un diseño de plastilina pintado con betun, muy
brillante, zapatos lustrosos, pañuelo en la solapa, demasiado adornado para ser
el conserje de la iglesia fue un comentario en voz alta de mi parte que alcanzo
a oir el pastor tomas lo cual redundo en otro que me sorprendió, cosme anda
siempre bien arreglado por algo que ya te daras cuenta en breve.
Mercedes Beatriz la monita
desapareció, pero en su lugar entro a mi vida mercedes Beatriz la ex reina y
presentadora de certámenes de belleza, era una mujer grande, alta, de un cuerpo
voluptuoso, normalmente un cuerpo asi, va acompañado de conductas adheridas
nacidas o aprendidas o no, especificas y regulares, pueden estar en en la
escala de la coqueteria, de los mohines, exageraciones y ademanes de ese tipo.
Pero ella no, era un lady, mimosa como ella sola, muy femenina, su voz no hiba
con su cuerpo tenia la voz de un ratoncillo, yo la veía todos los días, pues
era asistente personal de sara garcia la mano derecha de thomas, y estos se
reunian cada dia, incluso sara lo veía mas a el que a su propio marido o a sus
dos pequeños hijos.
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